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Contar y mostrar: diferencias y usos

Actualizado: 13 ago 2022

¿Qué es contar? ¿Y mostrar? ¿Cuándo te conviene contar y cuándo, mostrar? ¿Para qué mostrar? ¿Por qué contar? Trucos, usos y un ejemplo práctico. Contar vs. Mostrar es un combate que los autores necesitan ganar para que su historia llegue a los lectores con fuerza.


Sobre las diferencias y usos de contar y mostrar

Para desarrollar este amplio y confuso tema , necesitamos desgranarlo en los siguientes pasos:

¿Qué es contar en narrativa?
¿Qué es mostrar en narrativa?
¿Cuándo contar y cuándo mostrar?
¿Qué decisiones tomas para mostrar o contar?
Decisiones de autor para mostrar y no contar
Los protagonistas necesitan mostrarse
Mostrar vs. Contar
Cómo mostrar, paso a paso
Decidir mostrar o contar


Si nos ocupamos de las diferencias y usos de contar y mostrar, necesitamos empezar por saber qué funciones cumple cada uno de estos aspectos.


¿Qué es contar en narrativa?

Es resumir una situación o una acción. Es informar y describir. Es una nota a pie de página. Es un apunte que ayuda a entender la historia. Contar implica saber.


¿Qué es mostrar en narrativa?

Detrás de las palabras, frases y párrafos se esconden y protegen los secretos de la narrativa de cada autor. Mostrar narrativamente nada tiene que ver con el lenguaje de los medios visuales. La narrativa tiene sus propios secretos y sus propias leyes. Mostrar es abrir una puerta a que los lectores puedan sentir y ver lo que le pasa a los personajes. Es la manera en que logras que los lectoras se metan en la historia. Cuando un lector vive tu historia es debido a varios factores y uno de los más importantes es porque la estás mostrando. Mostrar implica experimentar.




¿Cuándo contar y cuándo mostrar?

Si nos ocupamos de las diferencias y usos de contar y mostrar, después de saber qué funciones cumple cada uno de estos aspectos, necesitamos verlos en diferentes textos.

Puedes resumir miles de quilómetros en una frase: Susi llegó puntual al aeropuerto de Barcelona y nadie la esperaba. También puedes contar que Susi está triste porque eso desecadena lo importante que viene después y como es importante, quieres mostrarlo. Y precisamente porque es importante quieres que los lectores lo vivan, lo experimenten. Pero aún, no. Solo quieres contar algo que desencadena lo que vendrá. Necesitas que los lectores tengan esa información. Susi llegó puntual al aeropuerto de Barcelona y nadie la esperaba. No le importaba, pero sin quererlo se deslizó por una tristeza abismal. Ahora bien, llegar a un aeropuerto y que nadie te espere, no es una condición para que te embargue una tristeza abismal. Aquí hay algo más. Necesitamos un poco más de información, claro. Pero también necesitamos sensaciones para ponernos en el lugar de Susi y experimentar lo que le está pasando.

Susi llegó puntual al aeropuerto de Barcelona y nadie la esperaba. No le importaba, pero sin quererlo se deslizó por una tristeza abismal. Esperó el autobús en una fila de 12 minutos y 54 personas. Le gustaba contar. Contó minutos y personas una y otra vez. Había dieciocho adoquines y al día siguiente cumpliría 18 años. Era una señal marcada a carmín pero sin besos. La libertad de ser adulta olía a ciudad. Todo era de color rojo, su sangre bullía como los guisos de chorizo de su abuela recientemente fallecida. Susi seguía la misma receta mecánica desde que tenía memoria con la pimienta rancia entre los labios, la carne húmeda entre los dedos, dejaba caer las patatas blandas en la olla. Se agarró a su maleta con las manos afiladas. Sus venas le gritaban como los cerdos que pedían clemencia a su abuela durante la matanza. Los ojos se le cerraron a hierro, eran las puertas de su secreto mientras respiraba aún las súplicas de la anciana. Su cerda Margarita había sido su única amiga durante cada día de castigo durante sus 17 años. Ahora su abuela también estaba muerta y a Susi nadie la castigaría nunca más.

Si puedes ver, sentir, oír, oler y los sabores de la tristeza, la rabia y la determinación de Susi es porque te la he mostrado. Mostrar implica sensaciones. Si sabes qué la ha llevado a matar a su abuela, es porque te lo he contado. Contar implica información. Como ves, no hay una frontera perfecta y clara siempre. A veces, contar y mostrar forman una trenza.