• Jimena Fer Libro

Mostrar vs. contar: un ejemplo práctico

Actualizado: 26 feb


¿Y cómo lograr mostrar? Vamos a estudiarlo paso a paso. ¿Y cómo diferenciarlo del contar de manera clara? Con un ejercicio y 6 pasos. Primero hay que verlo para identificarlo. O al revés, es cuestión de identificarlo para verlo. Sea como fuere, vamos a volcarnos al mostrar en un ejemplo práctico.

Y lo haremos con una frase. La frase inicial es una frase real de un texto de un autor novel. Las demás son ejemplos míos para ilustrar el trabajo que te espera, solo obedece a un impulso didáctico para dar ejemplos que resulten útiles.


Frase 1. Helena escuchó una voz masculina y se puso en tensión.

La frase 1 no muestra nada. Solo nos informa. Además, suena mal y chirría. Habría sido más sencillo y más claro afirmar que Helena se puso nerviosa. ¿Pero qué nos cuenta esta frase? Poco. Y mal. Solo sabemos dos cosas: que Helena escuchó una voz y se puso nerviosa. ¿Y? ¿Cambia algo que la voz sea masculina? No. No se trata de hacer suposiciones porque no sabemos casi nada. No lo vivimos, da igual porque no me afecta. No da juego a menos que yo imponga mis teorías y mi imaginación. No da juego. No se nos han generado preguntas. Ni una. Y no atrapa. No se diferencia de cualquier otra frase con un par de verbos. Vamos a transformarla un poco, apenas. Pasó esto y lo otro, eso es lo que dice esa frase. No nos abraza, no nos quema, no vemos nada, no hay sensaciones.


Frase 1 b. Helena oyó aquella voz que le resultaba tan lejana y familiar al mismo tiempo. 

¿Y ahora qué sabemos? Que oyó algo, no era cualquier cosa, era una voz lejana y familiar. Y nos hacemos preguntas que no pronunciamos, son apenas unos segundos, pero que despiertan nuestro interés. En efecto, nos sugiere preguntas. ¿Lejana y familiar? ¿Conoce a la persona de esa voz? No es cualquier voz, ¿de quién será? Tan lejana y familiar: de alguien que está lejos, que no ha visto, ¿pero conoce? Lejana y familiar es algo que inquieta porque hay dos ideas opuestas que se unen, nos da mucha información y también nos lleva a situaciones que conocemos. Una voz familiar no nos pone nerviosos, en principio. ¿Pero una voz lejana y familiar? Hay un choque de dos cosas que inquietan porque son opuestos: lejano y familiar, porque lo familiar es cercano y lo lejano no es familiar, no nos es conocido.



Frase 1. Helena escuchó una voz masculina y se puso en tensión.
Frase 1 b. Helena oyó aquella voz que le resultaba tan lejana y familiar al mismo tiempo. 

La frase 1 es informativa. La frase 1 b es asociativa. Para la frase 1 tenemos que hacer un esfuerzo que consiste en imaginarnos algo que el autor no nos cuenta. La frase 1 b da juego y permite hacer un juego de asociaciones que ya alimenta con dos términos: "lejana" y "familiar". La frase 1 podría encontrarse en la noticia de un periódico, pero la frase 1 b, no.


Frase 1 c. Helena oyó una voz masculina tan lejana y familiar a la vez. No pudo evitar un escalofrío en todo su cuerpo. 

Ahora hemos unido la voz masculina a su efecto. Ya sabemos que puede ser una voz inquietante, es familiar, es conocida y a la vez, lejana. Resulta curioso, hay algo más que necesitamos saber. Se trata de algo que nos confirma lo peor cuando un escalofrío repentino recorrió su cuerpo. Sabemos que es un escalofrío intenso porque recorre todo el cuerpo y sabemos que es también repentino porque no pudo evitarlo, se trata de algo incontrolable, una reacción automática. Todo denota peligro. Vamos leyendo entre sensaciones que nos despiertan otras nuevas a su vez.


Frase 1 d. Helena oyó una voz masculina tan lejana y familiar a la vez. No pudo evitar el latigazo de un escalofrío en todo su cuerpo. 

Ahora hemos conseguido ser un poco más precisos. El latigazo nos sugiere muchas más ideas. Podríamos enfatizar el efecto con:

Frase 1 e. A Helena la golpeó una voz masculina tan lejana y familiar a la vez. No pudo evitar el latigazo de un escalofrío en todo su cuerpo. 


Y qué pasaría si...

Frase 1 f. A Helena la acarició una voz masculina tan lejana y familiar a la vez. No pudo evitar el latigazo de un escalofrío en todo su cuerpo. 


Con la frase 1 f hemos cambiado completamente el sentido y las sensaciones. La frase 1 e podríamos estar en un thriller, pero en la frase 1 f estamos en un género muy diferente, de corte romántico, quizás erótico. Sí, una palabra puede cambiarlo todo.

La frase 1d es más visual y precisa que las anteriores versiones y especialmente de la primera versión. La frase 1 e nos conduce a sentir algo muy específico que a su vez es muy diferente, aunque siempre preciso, en la frase 1 f. Y todo gracias a una palabra. Eso es precisión. Para ser precisos es necesario elegir las palabras adecuadas y para ello es necesario tiempo. Tiempo. Tiempo. Lo demás, obviamente depende del contexto. Pero le efecto justo y necesario podemos lograrlo con una o dos frases. La precisión es absolutamente necesaria para comunicar mucho bien.


Me interesa especialmente que observes el desarrollo de las frases, que tomes notas y saques tus propias conclusiones:

Frase 1. Helena escuchó una voz masculina y se puso en tensión.
Frase 1 b. Helena oyó aquella voz que le resultaba tan lejana y familiar al mismo tiempo. 
Frase 1 c. Helena oyó una voz masculina tan lejana y familiar a la vez. No pudo evitar un escalofrío en todo su cuerpo.    Frase 1 d. Helena oyó una voz masculina tan lejana y familiar a la vez. No pudo evitar el latigazo de un escalofrío en todo su cuerpo.                                                    
Frase 1 e. A Helena la golpeó una voz masculina tan lejana y familiar a la vez. No pudo evitar el latigazo de un escalofrío en todo su cuerpo.                                         Frase 1 f. A Helena la acarició una voz masculina tan lejana y familiar a la vez. No pudo evitar el latigazo de un escalofrío en todo su cuerpo. 

Mostrar o contar es una decisión narrativa importante. Está vinculada a reflexionar. Pensar y escribir están íntimamente asociados. ¿Por qué? Pues es imposible separarlas porque narrar es tomar una serie de decisiones. Y debido a que tienes que decidir cuándo necesitas contar y cuándo es imprescindible mostrar. ¿Cuándo? Cuando sucede algo importante, es algo que se ubica en el primer plano. Lo que se muestra hace parte de lo que sucede y afecta de manera directa e indirecta al protagonista.


Si Helena oye esa voz que la impacta, es que se trata de algo importante. Es una voz que le eriza la piel, que la transporta a un tiempo en el que fue feliz y que determinará sus pasos. O a un tiempo infeliz y que también determinará sus siguientes pasos, si no se queda congelada por el latigazo. Y por esas razones es necesario mostrar el momento.

Si fuera una voz de paso, que no le afecta más de un minuto, se cuenta que Helena escuchó algo y ya está. No le damos más vueltas. Helena está distraída, oye algo, no le presta atención. Entonces hay que lograr que esa voz sea un ruido de fondo que la distrae sin más cuando alguien le está contando algo importante, por ejemplo. O cuando está a punto de cruzar una calle y no ve el coche que la va a atropellar, que es lo que nos importa y lo que mostraremos, oye esa voz y no ve el coche ni la muerte.


Mostrar no es describir. Mostrar es crear sensaciones, vida. Piensa cómo percibes las sensaciones. ¿Qué hace de una experiencia algo memorable? Todo está vinculado a las emociones y los 5 sentidos. Cuando quieres mostrar en tu historia algo importante vas a necesitar recurrir al menos a un sentido. Necesitas elegir tus palabras porque es con ellas que recreas las sensaciones que suscitas en los lectores.


 

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