• Jimena Fer Libro

Cómo escribir diálogos en 3 pasos

Actualizado: 14 ago

¿Qué es lo esencial para escribir buenos diálogos? No se trata solo de conocer lo fundamental, es necesario practicar para hacerlo bien. Cómo escribir diálogos correctos es uno de los aspectos más fáciles de toda la narrativa. Pero la realidad del 97% de manuscritos que llegan a las editoriales es que les fallan muchos aspectos narrativos y los diálogos son muy incorrectos. Incluso, pésimos. Leo y valoro demasiados manuscritos con diálogos espantosos. ¿Se nota que este tema me frustra mucho? Pues sí. Pero, si estás aquí, es porque quieres escribir mejor, ¿verdad? Pongámonos manos a la obra. Cómo escribir diálogos en los que tus personajes se luzcan está al alcance de tus manos.


Los diálogos muestran a los personajes en acción, aligeran el ritmo y nos zambullen en la historia. Dependen mucho del lenguaje y representan la esencia de un momento. Permiten expresar mucho y son una herramienta con la que jugar, crear tensión, acción, retener a los lectores y un largo etc. Los diálogos cumplen con tantos objetivos narrativos como te lo permita tu dominio de la técnica. Además, es uno de los varios aspectos en que un guión y una novela ocupan espacios opuestos.


A continuación trataremos cómo escribir diálogos con :

Las 3 leyes de los diálogos

Las 3 claves de los diálogos

Las 3 características esenciales de los diálogos

Los 3 recursos que son la muerte definitiva de los diálogos

Las 3 formas de arruinar una novela con el diálogo

Los 3 errores más comunes en los diálogos de los manuscritos

¿Cómo escribir diálogos? En tres pasos.

Análisis de un ejemplo de diálogo. En tres pasos.

Las bases de un diálogo

El diálogo y la trama

Conclusiones

Empecemos por los fundamentos, aquello que conviene tener en cuenta siempre sobre cómo escribir diálogos bien articulados. Es un 3 x 3. Pero antes de saber cómo escribir diálogos, necesitas conocer bien las piezas que conforman esta herramienta narrativa para que tu historia avance, tus personajes se luzcan y crezcan, mostrar y emocionar.


Y antes de continuar, permíteme un inciso de mis patrocinadores, gente con quienes construyo puentes y ciudades de una forma única:



Las 3 leyes de los diálogos

  1. El diálogo es una parte esencial de una escena. Si lo borras, cambia toda la escena (y el capítulo y la historia) .

  2. Un diálogo no es toda una escena, no aburras.

  3. Un diálogo aporta contenido valioso, nada de saluditos que no son esenciales ni gracias, etc.

Las 3 claves de los diálogos

  1. aligeran el ritmo porque fluyen:

  2. permiten que los personajes se luzcan, crezcan y se revelen;

  3. muestran mucho.

Las 3 características esenciales de los diálogos

  1. cuantos menos incisos, mejor;

  2. cuanto menos líneas, mejor;

  3. cuanto más auténticos y naturales, mejor.

Por lo que suelo ver en los manuscritos que pasan por mis manos editoriales, no basta saber lo que es imprescindible. En efecto, hay una forma de escribir diálogos correctamente y otra para arruinarlos. Si quieres descubrir cómo no escribir diálogos, a continuación te facilito las pautas básicas. Es muy importante que tengas en cuenta lo que no debes hacer en los diálogos de ninguna de las maneras. Así que vayamos a otro 3 x 3.


Los 3 recursos que son la muerte definitiva de los diálogos

  1. explican e informan sobre una cuestión al detalle;

  2. tiene más incisos de los necesarios que rompen la fluidez;

  3. párrafos largos que quiebran el ritmo y aplastan el diálogo.

Las 3 formas de arruinar una novela con el diálogo

  1. son muy extensos y producen baches;

  2. todos los personajes hablan de la misma manera;

  3. no emocionan, son inocuos.

Los 3 errores más comunes en los diálogos de los manuscritos

Y que llevan a descartar esos manuscritos de forma inmediata, sean del género que sean.

  1. tienen tantos incisos que el diálogo se pierde;

  2. explican o informan tanto que se vuelven un monólogo;

  3. son tan largos que no interesan.

Ahora ya tienes una idea de lo esencial, de lo que es absolutamente necesario y lo que hay que evitar a toda costa al escribir diálogos narrativos. Ya podemos proseguir con la construcción de un diálogo.

¿Cómo escribir diálogos? En tres pasos.


  1. Un diálogo depende del lenguaje de cada personaje. Los personajes están muy unidos a us lenguaje. Necesitas conocer muy bien los personajes que hablan y su forma de expresarse. Cada palabra que normalmente utilizamos revela mucho sobre nosotros. Y en narrativa eso se concentra y es necesario revelar mucho más. Elige bien el lenguaje de cada uno de tus personajes para que se muestren desde él. Así es cómo escribir diálogos correctos es posible.

  2. Un diálogo siempre resuelve algo. Cada personaje quiere algo frente a un problema o un objetivo. Define el objetivo de cada diálogo, perfila cómo cada interlocutor pretende alcanzarlo, la emoción de cada personaje y refléjalo en el intercambio. Y al final, lo logran o no, lo cual ha de quedar resuelto y se muestra después del intercambio. Insisto, tengo que insistir, así es exactamente cómo escribir diálogos correctos es posible.

  3. Todo diálogo se desarrolla en un contexto. Hay un lugar, un momento y personajes que están en un momento concreto. Defínelo antes a modo de marco para centrar el diálogo. Y claro, voy a repetirlo: así es cómo escribir diálogos correctos es posible.

Análisis de un ejemplo de diálogo. En tres pasos.


Ahora vamos a ver todo esto en un ejemplo. Ya sabes qué es lo esencial, qué debes evitar y cómo escribir un diálogo. A continuación, lo analizaremos en tres partes a, b y c. Para lograrlo, lo desnudaremos en un ejemplo concreto por partes. Muy importante: esto no es un ejercicio del cole. Es un ejercicio de escritor. No se trata de respuestas correctas, este trabajo implica que tienes que meterte dentro. No se trata de comentar el diálogo. Este ejercicio consiste en atisbar su mecanismo interno y comprender cómo escribir un diálogo. Lee el ejemplo las veces que te haga falta, al menos unas tres o cuatro por favor, para contestar las siguientes preguntas que te presento en a, b y c.

A) Lo que muestran los personajes cuando entablan un diálogo

  1. lee el siguiente intercambio entre dos personajes. Imagínalos a partir de lo que sugiere este diálogo. No reinventes el diálogo. Estamos descubriendo cómo escribir diálogos y es importante que analices y leas como un escritor, no solo como lector. ¿Quiénes son? Sabes poco de ellos, pero aún así, un diálogo bien escrito siempre te da pie a mucho. ¿Cuál es la emoción? Fíjate muy bien cómo se expresan, cómo hablan. ¿En qué momento están? ¿Cuáles son sus circunstancias?

—¿Dónde está el Colorao?
—No te preocupes ahora por él. Tenemos que irnos de aquí lo antes posible.  
—¿Iremos al norte?Sí.  
—¿Y qué haremos cuando lleguemos?
 —Queda mucho para eso.  
—Iré a por el burro y nos marcharemos.
 —Se te olvida algo.  
El muchacho se quedó pensando un momento.  
—Las cabras, muchacho. Es todo lo que tenemos.

2. ¿Cuál es la relación entre los dos personajes que hablan? Y sobre todo, ¿cómo puedes deducir esto?

3. ¿Qué habrá sucedido antes y qué pasará después? ¿Cómo es la evolución de los personajes? Contestar a esta pregunta es más difícil porque no hay contexto. Pero sí puedes definir si ha sido algo urgente o ligero, grave o divertido, etc.


B) Cómo el contexto de un diálogo determina la historia

Justo antes del intercambio, el autor nos presenta la situación con los personajes que hablan. No olvides que este diálogo pertenece a una historia mayor. Pero aunque sea así, el contexto nos permite acercarnos a lo que sucede de una manera más precisa. El que sigue es el párrafo que se ubica justo antes del intercambio entre los dos.



El muchacho se llevó las manos a las orejas porque notó un pitido vibrante que comunicaba sus oídos a través de su cerebro. Miró a su alrededor y sólo vio estrellas titilando en lo alto y una media luna con un halo lechoso. No apreció signos de vida en la posada ni en ningún otro lugar. Una lengua de brisa cálida sopló del oeste, trayéndole el olor de algún enebro o de acículas de pino tostadas.


Y ahora vuelve a contestar a las tres preguntas de la parte A. Observa cómo cambian algunas de tus respuestas. Toma nota de estas diferencias, son determinantes. Hacer este ejercicio te valdrá mucho la pena. Y además, vas a repetirlo una vez más a continuación. ¿Para qué? Para aprender cómo escribir diálogos que son claros y correctos.

C) Cómo la resolución de un diálogo determina la historia

Después del intercambio entre los dos personajes hay otro párrafo. Había uno antes para el contexto y ahora hay otro para mostrar cómo se resuelve la situación. Así se cierra una escena completa. Es este:


El niño se marchó por el centro de la calle en dirección sur en compañía del perro. Un gato salió de una de las casas abandonadas y cruzó por delante de él, sin hacer el menor ruido. A punto de alcanzar su destino, el animal se detuvo y se le quedó mirando. Luego, siguió su camino más despacio y se metió por debajo de una puerta medio descolgada.

Y sí, vuelve a contestar las preguntas de A. Vuelve a anotar las diferencias entre tus respuestas de ahora con las anteriores en A y en B. Estos aspectos distintos son los que te permitirán entender cómo se escribe un excelente diálogo.


Las bases de un diálogo

Vamos a repasar este ejemplo completo para que tengas una visión completa de qué es básico para escribir diálogos. Cómo escribir diálogos se base en tres principios muy básicos que hemos estado descifrando en las líneas anteriores y que ahora te puedo presentar.

  1. tiene tres partes: contexto, intercambio y resolución;

  2. es una escena completa que muestra a los personajes;

  3. permite que la historia avance a través de los personajes que evolucionan y de la emoción.

A continuación te facilito el diálogo completo para que te sea cómodo analizarlo. Es corto, claro, va al grano, no explica lo que no es necesario, muestra a los personajes, los conocemos mejor y podemos ponernos en su piel. Emociona y aporta contenido esencial. Fíjate en la evolución de los personajes, no están de la misma manera al principio que al final.


El muchacho se llevó las manos a las orejas porque notó un pitido vibrante que comunicaba sus oídos a través de su cerebro. Miró a su alrededor y sólo vio estrellas titilando en lo alto y una media luna con un halo lechoso. No apreció signos de vida en la posada ni en ningún otro lugar. Una lengua de brisa cálida sopló del oeste, trayéndole el olor de algún enebro o de acículas de pino tostadas.
—¿Dónde está el Colorao?
—No te preocupes ahora por él. Tenemos que irnos de aquí lo antes posible.  
—¿Iremos al norte?Sí.  
—¿Y qué haremos cuando lleguemos?
 —Queda mucho para eso.  
—Iré a por el burro y nos marcharemos.
 —Se te olvida algo.  
El muchacho se quedó pensando un momento.  
—Las cabras, muchacho. Es todo lo que tenemos.
El niño se marchó por el centro de la calle en dirección sur en compañía del perro. Un gato salió de una de las casas abandonadas y cruzó por delante de él, sin hacer el menor ruido. A punto de alcanzar su destino, el animal se detuvo y se le quedó mirando. Luego, siguió su camino más despacio y se metió por debajo de una puerta medio descolgada.


El diálogo y la trama

El diálogo pertenece al libro Intemperie, de Jesús Carrasco. La sinopsis oficial nos cuenta que “un niño escapado de casa escucha, agazapado en el fondo de su escondrijo, los gritos de los hombres que lo buscan. Cuando la partida pasa, lo que queda ante él es una llanura infinita y árida que deberá atravesar si quiere alejarse definitivamente de aquello que le ha hecho huir. Una noche, sus pasos se cruzan con los de un viejo cabrero y, a partir de ese momento, ya nada será igual para ninguno de los dos.”

La sinopsis no es más que la trama básica de una novela. Un diálogo correcto cabe en la trama, es una pieza perfecta del reloj y tiene una función clara dentro de la trama porque permite no solo entenderla, también la vehicula y la impulsa, la hace avanzar. Cualquier diálogo de una novela mantiene una correspondencia con la trama y se ubica en una parte concreta de ella. Si quitamos un diálogo, cualquiera, la trama se estancaría o no se entendería, habría una incongruencia, el reloj deja de funcionar. Es un mecanismo de ida y vuelta porque la trama le da sentido al diálogo y el diálogo se lo da a la trama. Y si quieres entender cómo escribir diálogos, es importante que tengas este aspecto en cuenta.


Conclusiones

Todo lo que te he presentado en las líneas anteriores no es más que el primer paso sobre cómo escribir diálogos correctos. Practica, equivócate, permite que tus errores te enseñen lo que necesitas. Cuida y mima lo que escribes. Para que los diálogos sean muy buenos, tienes que cuidar mucho el lenguaje y la emoción. Y tienes que jugar con los diálogos como parte de una estructura que te permite expresar una historia. Eso lo aprenderás leyendo libros de autores excelentes que te nutren como escritor y que escriben en el mismo idioma en el que quieres escribir mientras te enseñan diferentes aspectos de la expresión, las estructuras, el peso específico de cada palabra y su vínculo estrecho con la emoción. Cómo escribir diálogos empieza por sus fundamentos que han de convertirse en tu plataforma de lanzamiento para una gran novela que enamore a lectores que vivan en cualquier parte del mundo y que no te conocen, pero que necesitan la historia que quieres contarles. Es tu regalo para el mundo. Que sea el regalo más significativo.


 

La historia cambia con las palabras.

La emoción, mostrar, contar, el tono, el ritmo, la claridad. Herramientas de autor para desarrollar la expresión escrita en la novela con párrafos y diálogos que atrapan a tus lectores.


Si necesitas más información y tienes preguntas, pásate por la web https://www.jimenaferlibro.com/curso-construye-tu-novela

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