top of page

El rechazo editorial. ¿Por qué?

Actualizado: 19 ene

Analicemos el porqué del rechazo editorial, para que entiendas lo que se busca en editoriales y porqué sucede. En 2022, la criba de manuscritos y el posterior rechazo o elección responde a criterios editoriales. Como tengo experiencia con todas las editoriales grandes y medianas de España, puedo ofrecerte una visión global. Además, he estado haciendo la criba de manuscritos de Planeta Hispánica durante años. Todo lo que comento nace de mi experiencia directa. En las siguientes líneas te cuento sobre cuestiones relacionadas con:



Los mitos del rechazo editorial

Lo que importa para el rechazo editorial es el manuscrito

¿Cómo evitar el rechazo editorial?

Cómo no enviar mi novela a editoriales




Los mitos del rechazo editorial

Corren muchos mitos. Desde que estoy en Twitter escucho de todo y demasiado sinsentido. Mi teoría de ficción es que hay un búnker en un desierto de creatividad donde se fabrican historias sin sentido sobre el rechazo editorial que ayudan a los autores a digerirlo y que alimentan los silencios en general para que cada uno lo utilice a su conveniencia. También hay búnkeres en zonas verdes muy ocultas. Todo depende de la humedad y el acaloramiento mental. Huye todo lo rápido que puedas del búnker que sea porque te atrapará si no vas con cuidado y entonces tu creatividad y tu capacidad narrativa se volverán yermas en ese fortín. ¿Por qué? Simplemente porque creerás que no hay posibilidades para ti hagas lo que hagas. La realidad es muy diferente. Estamos en el siglo XXI y las posibilidades han crecido exponencialmente, hay más editoriales que nunca, hay más formas de publicar que nunca antes. Los mitos falsos merman tu libertad, esencial para la creatividad. Y en lugar de ser consciente de que puedes elegir entre diferentes opciones, las supuestas puertas cerradas te ahogan y te limitan. El rechazo editorial tiene sus razones. Te propongo que lo comprobemos a través de los mitos más comunes y menos imaginativos, son precisamente los que abundan.


1. Lo que más se oye es que nadie lee los manuscritos que llegan. Falso.

Yo he tenido ese trabajo, un trabajo que me he tomado muy en serio y que me encanta. El placer de descubrir un buen manuscrito entre cientos es algo que no se puede cuantificar, no bromeo cuando afirmo categóricamente que es un guiño de la eternidad. Si te imaginas a un montón de gente que busca ese instante, ya estás yendo por un camino cercano a la realidad. En las editoriales hay personas cuyo trabajo es seleccionar los manuscritos mejor escritos y que más pueden llamar la atención de los editores y la editorial. La criba y selección de manuscritos es un tema muy serio porque los editores dependen de sus aciertos para continuar con su trabajo.


2. Para publicar hay que tener miles de seguidores. Falso.

Fíjate bien en todas las editoriales y cuáles sellos tienen libros de autores mediáticos. Son muy pocos. Si no sabes esto es porque te has anclado en ideas antiguas, no estás al día. Y si esos autores están en un catálogo es porque venden y mucho. Eso permite que haya un espacio para autores que venden menos. Toda la economía editorial depende de un equilibrio entre los libros que venden más y los que venden menos. Pero el rechazo editorial no depende exclusivamente de la economía, sino de una suma de factores, el primero es la calidad narrativa. Fíjate en el porcentaje real de este tipo de autores mediáticos con respecto al resto. No hace falta que hagas un viaje a una librería, basta con que entres en las web de las editoriales y te fijes. ¿Acaso conoces a todos los autores que publican con regularidad? No lo creo. Yo conozco personalmente muchos autores que publican y que ni tan siquiera tenían presencia en redes, son muchos. Los libros no caen del cielo, hay que encontrarlos y para eso existen los profesionales editoriales. La industria emplea a mucha gente entre los que están en nómina y los colaboradores externos como yo. Un 50% de estos profesionales nos dedicamos a trabajar con los manuscritos directamente y es un trabajo que todo tipo de editor, sea de una editorial independiente o de una grupo se toma muy en serio. Y no trabajamos solo con famosos, por Dios.


3. Para publicar hay que conocer a alguien. Falso.

Si el texto es malo, no importa que seas un enviado divino. Y si eres un enviado divino, habrá una excelente garantía de que puedes vender muchísimo. Habrá negros que ayuden a presentar el texto. En este mundo editorial un "negro" es aquel que escribe el libro para alguien que no es capaz de hacerlo, pero que puede garantizar un gran porcentaje del presupuesto editorial del año. Y si no vende, está muerto, mucho más enterrado que un escritor a quien no lo conocía nadie y que aún tiene que darse a conocer y por quien apuesta una editorial. Cuando hablamos de famosos que publican, pues estamos hablando de gente que en un mes puede vender por lo bajo unos cinco mil ejemplares, mínimo. No abundan, se concentran en una parte de un par de sellos. El 90% de los autores o incluso el 92% no son famosos por otras cuestiones que no sea escribir y generalmente son escritores que han sufrido el rechazo editorial al comienzo de su carrera.


4. Solo se publican libros de mala calidad. Falso.

Fíjate que en España, autores tan literarios como Luis Landero o Almudena Grandes, solo por poner dos ejemplos, son bestsellers. Contamos con grandes escritores, cada año se publican escritores noveles. Efectivamente, también en los grupos editoriales grandes. Si crees que antes se publicaba mejor, es que no lees autores actuales. Los lectores que usan servicios de Biblioteca aumentan cada año y los lectores en general también. Estás desinformado.


Hay algunos mitos más, pero todos caben en una de estas cuatro categorías. No vale la pena ni perder el tiempo con estos bulos. Piensa en lo castradores que son esos mitos y qué eficaces para los intereses de unos y otros. Algunos los difunden para darse importancia al suponer que conocen secretos velados para los comunes mortales; otros se ocupan de desanimar a quién sea con tal de no desanimarse a sí mismos, muchos solo entienden el rechazo editorial sin reconocer el valor de su manuscrito ni sus errores. Si quieres escribir, tu trabajo consiste en hacerlo bien y cada vez mejor. Nada más y nada menos. Escribe, aprende a escribir bien, practica, hazlo en serio. Si te han secuestrado, sal del búnker.


Lo que importa para el rechazo editorial es el manuscrito


Y ahora que hemos dejado los falsos mitos atrás, pasemos a la realidad del rechazo editorial. Cada año hago un resumen y unas estadísticas por mi cuenta que comparto ahora aquí. Los manuscritos que no se admiten responde a una tipología específica que no varía mucho de año en año:

1. 70% no tiene una calidad mínima, aburre, no es original, no atrapa, el autor no sabe narrar;

2. 15% le falta un empujón, hay algo que chirría narrativamente, no acaba de funcionar ni entretener, le falta técnica;

3. 14% no encaja por temas o estilo, lo ha enviado a la editorial que no corresponde;

4. 1% ha llegado tarde, ya se tiene algo similar.