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15 formas de inspiración para escribir: un reto original de 15 días

Foto del escritor: Jimena Fer Libro
Jimena Fer Libro
6 jul 2022
23 min de lectura

Actualizado: 29 ago

Un reto creado por Jimena Fer Libro para despertar la inspiración, reconocer qué te inspira, atraparla cuando aparece y convertirla en escritura.


Quince caminos distintos hacia la inspiración. Esta guía práctica de creación propia no reúne ejercicios intercambiables, sino todo lo contrario. Cada propuesta ocupa un lugar concreto dentro de un proceso diseñado para despertar la inspiración, reconocer qué te inspira, ampliar sus posibilidades y convertirla en escritura.


La inspiración puede surgir en un instante y desaparecer casi con la misma rapidez. A veces llega mientras lees, miras por una ventana, escuchas música o haces algo que rompe por completo tu rutina. Otras veces parece haberse marchado a otro planeta. Este reto nace precisamente de esa naturaleza imprevisible: en lugar de quedarnos esperando a que aparezca, vamos a acercarnos a ella desde quince lugares distintos para descubrir qué ocurre cuando cambiamos nuestra mirada, nuestra posición, nuestras preguntas, nuestros juegos y nuestra relación con aquello que nos conmueve.


Índice


Guarda cada uno de los escritos que resultan de estos ejercicios. Al final encontrarás un sentido global. Y además, podrás usarlos para tus personajes y tus novelas.

Estamos buscando la inspiración desde sus múltiples ángulos y desarrollándola. Es importante que te des permiso para hacerlo y para viajar allí donde puedes encontrarla.

No juzgues tus encuentros con la inspiración. Solo ve a buscarlos, obsérvalos y atesóralos porque nunca sabes qué maravillas pueden despertar.

Introducción

Puedes facilitar que la inspiración te encuentre y no se trata de que exista una fórmula que permita ordenarle que aparezca a una hora determinada, ni porque haya una varita mágica o un conjuro específico. En realidad se trata de invitarla a espacios diferentes. Así que tendrás que abrirlo, cambiar el ángulo desde el que contemplas lo conocido, jugar con aquello que parece imposible, observar lo que te conmueve y aprender a reconocer las señales de tu propia inspiración. La inspiración no es una simetría perfecta. Es íntima, multidireccional, impredecible y profundamente personal. Y precisamente por eso no vamos a perseguir una receta universal.


Este recorrido de 15 etapas hacia la inspiración es un recorrido práctico de creación propia que he desarrollado a partir de mis investigaciones, mis consultas, mi trabajo de verificación, mi experiencia con escritores y mi propia exploración de la inspiración a lo largo de los años. No es una colección de ejercicios de escritura creativa ni un repertorio de propuestas intercambiables.

Cada día trabaja una dimensión distinta y ocupa un lugar concreto dentro de un único proceso: despertar la inspiración, reconocer qué te inspira, ampliar las formas de encontrarla, aprender a encenderla y transformarla finalmente en escritura.


Por eso el orden importa. El día 2 no hace el mismo trabajo que el día 8, ni el día 14 podría ocupar simplemente el lugar del día 3. Puedes regresar después a cualquier práctica que te resulte especialmente fértil, pero el reto fue concebido como un recorrido para encender tu inspiración. Parte de la percepción y de los primeros destellos, avanza hacia la identidad, el juego y las posibilidades, se adentra en los espacios íntimos y simbólicos y termina convirtiendo todo ese recorrido en palabras.


Este artículo tiene además un hermano inseparable: Inspiración para crear y escribir. Allí encontrarás la base teórica, los porqués y la reflexión sobre cada uno de estos aspectos. Aquí estamos en la práctica. Allí comprendemos. Aquí experimentamos.


Cómo funciona este recorrido de 15 etapas hacia la inspiración


La propuesta original nació en 2022 como un reto desarrollado durante quince días. Te encontrarás con algunos testimonios al respecto a lo largo de estas líneas. Ese origen forma parte del artículo y quiero conservarlo porque explica también algunas de sus imágenes, sus referencias y, especialmente, la lluvia de Perseidas que nos espera al final con una actividad muy concreta. Puedes realizarlo en cualquier momento del año: quince días seguidos, quince momentos elegidos por ti o una primera vuelta completa seguida de nuevas visitas a los ejercicios que más hayan abierto tu inspiración.


Lo importante es comprender que cada ejercicio intenta provocar un movimiento diferente. Y quiero que esto quede muy claro. Un día cambiaremos físicamente el lugar desde el que miramos. Otro trabajaremos con los libros que nos definen. Otro jugaremos con los síes. Más adelante entraremos en las pasiones, los objetos, lo imposible, los rituales, los contrarios y lo sagrado. La escritura aparecerá muchas veces, naturalmente, pero el objeto de estos ejercicios no es practicar técnicas de escritura ni creatividad ni escritura creativa. Implica investigar tu inspiración y dejarte llevar para encontrar un espacio nuevo e insospechado.


No busques hacer los ejercicios bien. Tampoco se trata de conseguir un texto aprovechable cada día. Puede surgir una historia magnífica o tres palabras sin aparente relación. Ambas cosas pueden contener información. Lo que estamos observando es qué te mueve, qué altera tu mirada, qué te saca de los caminos habituales y qué empieza a encender algo dentro de ti.



  • Este reto trabaja exclusivamente sobre la inspiración.

  • Los quince ejercicios forman un recorrido y no son intercambiables.

  • La escritura aparece como una manera de atrapar lo que cada práctica despierta.

  • El objetivo es reconocer cada vez mejor qué te inspira.

  • Todo el recorrido y sus ejercicios forman parte de una creación propia de Jimena Fer Libro.


Día 1: despertar la inspiración

Este es un ejercicio que solo requiere que te dejes llevar. Si quieres probar algo diferente, esta es una buena oportunidad. Basta con que recibas la trascendencia y te entregues a sus arrullos. Sí, lo sé, puede sonar inalcanzable, incluso demasiado solemne. Pero te aseguro que es fácil, sostenible y posible.


Siéntate en un lugar cómodo donde nadie te moleste durante un rato. Vas a sumergirte en nuevos espacios. Ponte la música que acompaña este ejercicio y escucha con los ojos cerrados. ¡Ojos cerrados! Presta atención a las imágenes y sensaciones que aparezcan en tu mente. Deja que pasen, una tras otra, sin exigirles sentido ni intentar conducirlas.

Cuando acabe la música, escribe lo primero que se te ocurra durante al menos cinco minutos de reloj. No tienes que escribir cada segundo, pero sí dejar pasar, al menos, cinco minutos. Si son más, no lo alargues mucho. Puede ser una historia, palabras sueltas, pensamientos, imágenes, recuerdos. No existe un resultado correcto. A lo mejor necesitas mantener la música de fondo mientras escribes; quizá ya tienes tantas imágenes en la cabeza que prefieres apagarla.


No es una cuestión de cantidad. Entrégate al ejercicio sin esperar nada, prestando atención a las imágenes y sensaciones que te sugiere. Después escribe sobre todo eso que has visto y sentido en tu interior. Estamos empezando por lo más elemental antes de perseguir una idea, lo fundamental es aprender a recibir la inspiración.

La explicación teórica de por qué comenzamos aquí está en Inspiración para crear y escribir.


  • La primera puerta hacia la inspiración es la receptividad.

  • No buscamos todavía una idea útil.

  • Música, imágenes y sensaciones abren el ejercicio.

  • Escribir sirve para recoger lo que acaba de aparecer.

  • La inspiración empieza antes de que intentemos controlarla.





nuevos testimonios sobre este reto  para encender la chispa de la inspiración durante 15 días


Día 2: atrapar la inspiración fugaz

Este ejercicio abraza el instante. Según el momento en el que escribimos, lo hacemos de diferentes maneras y eso acaba reflejándose en personajes, situaciones e historias y todo lo demás. Si algo caracteriza a la inspiración es precisamente que ocurre en un instante. Sí, tenemos instante al cuadrado y sin que lo pretendamos la fugacidad de la inspiración puede eternizarse en la escritura.


Investiguemos cómo puede nacer precisamente de esos momentos fugaces. El momento y el tiempo vienen dados por sensaciones. Vamos a buscarlos. Escribir es también atrapar la fugacidad, tomar lo pequeño y elevarlo para sellarlo en el tiempo.


Todas mis consultas, mi trabajo de verificación y mi experiencia coinciden en algo que también he comprobado repetidamente trabajando con autores: cambiar la rutina y el ángulo desde el que observamos abre posibilidades que permanecían ocultas mientras mirábamos desde el lugar de siempre. «Dale la vuelta» es, de hecho, una expresión que utilizo mucho con los escritores con quienes trabajo: darle la vuelta al texto, a una idea, a una visión, a una escena.


Este ejercicio no te llevará mucho tiempo. Colócate debajo de algo que puede ser desde debajo de una mesa, de una cama o de un lugar cotidiano que te proteja y te aprisione a la vez hasta debajo de una persona. JAJAJA Sí, sí, tal cual. Vas a conseguir una perspectiva que normalmente no tienes. Esto va de hacer algo distinto, de desafiar la posición habitual. Además, ¿qué peligro encierra ponerse debajo de una mesa a mirar?


Ármate con un cuaderno, una hoja de papel o el móvil, aunque en esta parte me gusta especialmente escribir a mano por su dimensión física. Observa desde allí y escribe durante diez minutos sobre lo que ves. Desde debajo de un lugar cotidiano, desde un lugar inaudito.

Si te cuesta escribir durante diez minutos, no interrumpas el ejercicio. Deja que pasen los segundos o los minutos durante ese tiempo aunque apenas aparezca una frase. Después sal de allí y escribe otros cinco minutos sobre cómo te has sentido.


No has cambiado de mundo, has cambiado de ángulo. A veces basta eso para que el mundo deje de parecer el mismo.


  • La inspiración puede ser fugaz.

  • Cambiar físicamente de perspectiva modifica lo que percibimos.

  • Salir de la posición habitual abre posibilidades.

  • El ejercicio observa antes de interpretar.

  • La escritura conserva el instante que acaba de cambiar.


Las razones de todo esto, como bien sabes, están en Inspiración para crear y escribir .



Día 3: el destello de la inspiración

Piensa en tus tres libros preferidos. Son aquellos de los que no te separarías si te fueras a una isla desierta o si te mudaras a mil kilómetros de tu hogar y tu maleta pesara demasiado. Antes quitarías alguna cosa supuestamente imprescindible. Solo tres, anda.

No se trata solamente de la historia que cuentan. También importa cómo la cuentan y qué tema profundo tocan en ti. Son libros en los que de alguna manera te encuentras y gracias a los cuales hallas un poco más de sentido a la vida.


Van a ser tres. Uy, vas a tener que elegir. Respira hondo. Son tres libros que de alguna forma te definen. Podrían estar en tu epitafio. Contarían algo de tu esencia. No importa que pertenezcan al canon de la gran literatura o que sean libros de evasión. Lo único que nos concierne aquí es que sean tres libros de los cuales no quisieras separarte jamás.


Hazte estas preguntas:


¿Qué tres libros son absolutamente esenciales para mí?

Cierra los ojos y deja que lleguen.

Ahora viene la segunda pregunta, la definitiva:


¿Qué hay en esos tres libros que habla sobre mi alma?

Toma un papel y cuéntalo.

En esta práctica interesa la rapidez porque estamos buscando aquello que aparece antes de que construyas una explicación impecable. Escribe durante cinco minutos sobre qué significan para ti esos tres libros y qué cuentan de ti. Profundizar no siempre es una cuestión de cantidad. A veces algo muy profundo cabe en una frase sencilla.

El alma no es necesariamente dicharachera. La razón, en cambio, puede serlo muchísimo.


  • Los libros que amas contienen pistas sobre lo que te inspira.

  • La elección importa más que el prestigio literario.

  • Tres libros permiten buscar relaciones entre ellos y contigo.

  • La rapidez limita la explicación excesivamente racional.

  • La inspiración también puede aparecer al reconocer aquello que ya te conmueve.


Las razones de todo esto, como bien sabes, están en Inspiración para crear y escribir .



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Día 4: la inspiración del derecho y del revés


Este tramo tiene varios pasos. Parece mucho, pero te aseguro que no es así, ya lo verás.

Empieza escribiendo un problema que tengas, preferiblemente relacionado con tu escritura.


Formula la frase con claridad:
Mi problema consiste en que no puedo __________ porque quiero __________ pero __________.

Ahora:

  1. Escribe cada palabra de esa frase en un trozo de papel. Una palabra, un trozo.

  2. Pon todos los papeles boca abajo.

  3. Mézclalos.

  4. Ve tomando diferentes trozos, uno a uno y siempre boca abajo, y colócalos en línea siguiendo el orden en que los sacas.

  5. Dales la vuelta.

  6. Escribe la nueva frase resultante.

  7. Repite el proceso tantas veces como quieras.

  8. Al final tendrás distintas versiones del mismo problema, algunas con sentido y otras completamente disparatadas.

  9. Lee cada una y atrapa aquello que te inspire.

  10. Observa si alguna combinación absurda ha abierto una posibilidad que la frase razonable mantenía cerrada.


El problema sigue siendo el mismo. Lo que hemos alterado es su organización. Algunas frases serán ridículas y otras, de repente, dirán algo que no habías pensado. Precisamente eso buscamos: no una solución ordenada, sino una grieta por la que pueda entrar otra mirada.


  • Cambiar el orden modifica el significado.

  • El absurdo puede abrir posibilidades que la lógica no veía.

  • El problema permanece, pero cambia nuestra manera de mirarlo.

  • No todas las combinaciones tienen que servir.

  • Una sola frase inesperada puede encender una nueva dirección.


Día 5: la inspiración de mis pasiones y mil amores

Elige cinco cosas que te apasionan. Cinco temas que te interesen muchísimo. Cierra los ojos y deja que aparezcan. No necesitan ser prácticos ni tener una función concreta. Son cinco cuestiones que amas sin más.


No importa que sean grandes o pequeñas. El amor no depende del tamaño. Lo importante para ti tampoco necesita ser importante para otra persona.


Cuando escribí originalmente este reto en 2022, estábamos atravesando una ola de calor y a mí me apasionaba más que nunca el Ártico. Siempre he sentido predilección por lo que imagino como un desierto blanco. En aquellos días y aún a día de hoy sigo el canal de Cecilia que vive en Svalbard. Me fascinaban el paisaje, el hielo, las temperaturas imposibles y ese mundo situado en el extremo opuesto del que yo estaba viviendo.


Eso es exactamente lo que buscamos. Puede ser la justicia universal o el brote de una planta que llevas tiempo cuidando; puede que sea la sonrisa de alguien que amas, un animal, una ciudad, una textura, el silencio, el amor en sí mismo. Mañana quizá cambie la lista.


Escribe cinco cosas que ahora mismo te apasionan.


Después vas a explicarle a tu yo del pasado por qué te apasionan. Puedes hablarle a quien eras a los cinco años, a los siete, a los doce o en cualquier otro momento que elijas. Tu yo del pasado no conoce todo lo que ha ocurrido después, pero tú sí.

Puedes mezclar las cinco pasiones, escribir solamente sobre una o descubrir que varias se tocan en algún lugar inesperado. Cuando termines, lee despacio lo que hayas escrito, indaga en su sentido y después déjalo reposar. No hace falta darle vueltas como un hámster en su jaula. La respuesta que buscabas puede aparecer después.


  • Tus pasiones actuales son materia de inspiración.

  • Lo pequeño puede importar tanto como lo inmenso.

  • Hablar con tu yo del pasado cambia la perspectiva.

  • La inspiración también surge al observar cómo has cambiado.

  • No todo necesita resolverse inmediatamente después de escribirlo.


Día 6: la inspiración de mi ser

Este ejercicio es un primer acercamiento a tu ser. Olvídate por un momento de los juicios acerca de lo bueno y lo malo. Borra aquello que crees que se espera de ti. No te juzgues, tampoco se lo permitas ni facilites a tu crítico interno.


A continuación voy a plantearte una pregunta. Léela, respira hondo, cierra los ojos durante un minuto y después escribe sin parar. No será una respuesta definitiva. Probablemente ni siquiera pueda existir una respuesta definitiva. Solo es una manera de acercarte al misterio de tu vida aquí y ahora.


No contestes a mi pregunta intentando obtener una definición correcta. Puedes escribir frases inconexas, palabras sueltas, imágenes o un texto perfectamente articulado. Cuando sientas que has terminado, lee lo escrito y observa qué provoca en ti.


La pregunta es esta:

¿Quién soy sin mi trabajo, sin mi profesión, sin mis estudios, sin lo que me gusta y lo que no me gusta, sin lo que hago, sin mis rutinas, sin mis problemas y sin mi felicidad? ¿Quién soy cuando estoy solo o sola en el universo y soy una parte más de estrellas, nebulosas y galaxias?

Este ejercicio ocupa este lugar del reto porque ya no estamos observando solamente lo que aparece fuera. Estamos buscando qué parte de ti reconoce lo que la inspira.


  • La inspiración también se relaciona con la identidad.

  • El ejercicio aparta provisionalmente las etiquetas habituales.

  • La pregunta no busca una respuesta definitiva.

  • Imágenes y sensaciones valen tanto como explicaciones.

  • Reconocer quién mira ayuda a reconocer qué puede inspirar esa mirada.


Día 7: ¡la inspiración, sí, sí, sí!

Ahora vamos a jugar a que sí. Partimos de una pregunta y contestamos siempre de la misma manera:

Sí, y…

Los puntos suspensivos contienen todo lo que quieras añadir. Cada respuesta abre otra posibilidad y esa posibilidad conduce a la siguiente. No frenamos la cadena para decidir si resulta razonable.


Por ejemplo:

Pregunta: ¿Vamos a alcanzar las 1238 preguntas?

Respuesta posible: Sí, y seguramente muchas más. Y tendremos muchas más porque hoy me he tomado unas vitaminas de la NASA. Y mientras haga preguntas me pondré a bailar porque tengo mucha energía. Y luego invitaré a más gente para una fiesta. Y ellos traerán comida y bebida. Y en medio de la fiesta me acordaré de las preguntas y le pediré a cada uno de mis amigos que escriba en la pared dos preguntas. Y como varios lo publicarán en redes sociales, la gente que nos vea también mandará las suyas. Y seguramente acabaré durmiendo en el sofá y cuando me despierte tendré que limpiarlo todo, pero oye, que me quiten lo bailado y lo preguntado. Y tendré las paredes llenas de preguntas y parecerá una decoración muy original. Y le sacaré una foto y ganaré miles de «me gusta». Y me llamarán de una revista de decoración alternativa y así nacerá la decoración social a nivel mundial…


Como ves, se trata de avanzar de consecuencia en consecuencia sin poner límite a las posibilidades. Puedes dedicarle cinco minutos o el tiempo que quieras.

Cuando acabes, quédate con dos cosas: la pregunta inicial y la última respuesta.


Mi pregunta original era:

¿Vamos a alcanzar las 1238 preguntas?

Y la respuesta final de aquel recorrido fue:

Me llaman de una revista de decoración alternativa y así nacerá el movimiento de la decoración social a nivel mundial.


Entre un extremo y otro se ha abierto un camino que no existía antes de empezar y que puede abrir muchas posibilidades. ¿Qué se desprende? Bueno, para empezar, que puedes imaginar una historia en la que alguien se hace una pregunta un poco tonta, un poco loca, un poco exagerada, un poco fuera de lugar y acaba cambiando algo a nivel global. La idea es justamente esa, empezar y acabar en un lugar que aún no conocías.


  • El «sí, y…» impide cerrar una posibilidad demasiado pronto.

  • Cada respuesta abre otra puerta.

  • El juego permite llegar a lugares imprevisibles.

  • La lógica puede regresar después.

  • La inspiración necesita espacio antes de que empecemos a descartarlo todo.


Día 8: mi pájaro guía hacia la inspiración

Vamos a salir en busca del pájaro que te guía hacia tu claro del bosque. La imagen procede del territorio que desarrollo en la parte teórica de Inspiración para crear y escribir, donde María Zambrano, el claro y la aparición inesperada nos sirven para acercarnos a la inspiración desde otro lugar.


Aquí vamos a llevar esa imagen a la práctica.

Contesta las siguientes preguntas. Déjate llevar y permite que hable la intuición.

  1. Necesitas llamar la atención del pájaro con algo bonito, sencillo, brillante y ligero. ¿Qué podría servirte?

  2. Elige un árbol detrás del cual esperar. ¿Cómo sería?

  3. Si pudieras dedicarle al pájaro la rama más hermosa, ¿cómo sería esa rama?

  4. El pájaro puede aparecer enseguida o tardar muchísimo. ¿Qué harás mientras tanto?

  5. Cuando llegue y lo veas, ¿qué harás?

  6. ¿Qué le dedicarías: una brisa fresca, un rayo de sol, el canto de las cigarras, el croar de las ranas o una lluvia que repiquetea? ¿Por qué?

  7. ¿El pájaro cantará? ¿Cómo?

  8. ¿Aprenderá tu nombre? ¿Te llamará la próxima vez que vaya al claro del bosque? ¿Cómo?


Puedes acompañar este día con Para hacer el retrato de un pájaro, que es un poema maravilloso de Jacques Prévert. Su pájaro no se fuerza. Se prepara el espacio y se espera. Aquí hacemos algo parecido con nuestra inspiración.


  • La inspiración no siempre responde a una persecución directa.

  • Podemos preparar un lugar simbólico para su llegada.

  • El pájaro convierte la espera en imagen.

  • Las preguntas permiten construir tu propia representación de lo inspirador.

  • Este día profundiza el recorrido iniciado en los ejercicios anteriores.




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Día 9: mi objeto de inspiración

Hoy vamos a dedicarnos a tu mirada. La visión de un escritor lo determina todo, absolutamente todo y también es lo que puede hacerte raro: ves la realidad desde un ángulo que otra persona no alcanza a vislumbrar exactamente de la misma manera.


Elige un objeto común que tengas al alcance. Cuanto más cotidiano, mejor.

Obsérvalo durante unos minutos desde abajo, desde arriba, desde los lados y de frente. Colócate físicamente a la derecha, a la izquierda, encima o debajo cuando sea posible. Míralo en diagonal. No se trata solamente de pensar que lo observas desde otro ángulo. Cambia realmente de sitio. Dedícate a mirar y sentir ese objeto, a evocarlo y a imaginarlo en el universo. Obsérvalo físicamente, intelectualmente y, sobre todo, emocionalmente.


Después escribe durante cinco o diez minutos sin parar. Más adelante puedes buscar qué han hecho otros artistas con ese mismo objeto y regresar a él desde nuevas posibilidades.


Creo que también puede interesarte mi artículo Talento para escribir porque la mirada personal y el talento están profundamente relacionados dentro del trabajo que hacemos aquí.


  • Lo cotidiano puede contener inspiración.

  • Tu mirada transforma el objeto observado.

  • Cambiar físicamente de posición modifica la percepción.

  • Comparar después otras miradas amplía posibilidades.

  • La singularidad no siempre está en el objeto, sino en quien lo mira.




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Día 10: las imposibilidades de las posibilidades de la inspiración

Hoy solo vamos a contestar tres preguntas. Nada más y nada menos. ¿Te atreves?


En este punto del recorrido, en los ejercicios anteriores hemos cambiado físicamente nuestra perspectiva, hemos jugado con palabras, hemos revisado pasiones, hemos entrado en la identidad y hemos seguido un pájaro hasta un claro. Ahora vamos a alterar las leyes de lo posible.


No queremos demostrar que todo sea posible. Eso sería demasiado fácil. Queremos observar qué aparece cuando suspendemos durante un momento las restricciones que normalmente colocamos antes incluso de imaginar.


Primera pregunta. Haz una lista con aquello que consideras poco importante. No pueden ser menos de cinco cosas. Después ordénalas. Y luego, contesta a estas dos preguntas:


  • ¿Para qué sirven?

  • ¿Qué cambiaría si una de ellas fuera mucho más importante de lo que suponías?


Segunda pregunta. Viaja hacia tus imposibles. Imagina que todos se encuentran en un único territorio. ¿Qué hay allí? Nombra al menos cinco cosas.


Tercera pregunta. Fíjate en la habitación de tu casa donde pasas más tiempo. Ahora ponla del revés con la imaginación. Completamente boca abajo. Todo absolutamente al contrario. ¿Qué ves?


  • Lo aparentemente insignificante puede contener una puerta.

  • Los imposibles también forman un territorio imaginativo.

  • Dar la vuelta a un espacio conocido altera sus reglas.

  • Suspender un límite no significa negar la realidad.

  • La inspiración se alimenta de posibilidades que todavía no habíamos contemplado.



Día 11: un ritual para la inspiración

Ya llevamos muchos días acercándonos a la inspiración desde diferentes aspectos. Hoy vamos a ocuparnos de ti y de la manera en que quieres recibirla.


Empecemos refrescando qué significa para ti la inspiración. Defínela con tus propias palabras. Algunas de estas palabras, a lo mejor, pueden servirte como punto de partida:

sagrada, caos, única, imprevisible, chispa, impulso, juego, opuestos, giro, intimidad, inconsciente, talento, alma, espiritual, contagio, excepcional.

No necesitas utilizarlas todas. Incluso puedes rechazarlas todas y encontrar otras.


Cuando tengas tu definición, crea un pequeño ritual para aquellos momentos en los que quieras invocar la inspiración. No estoy hablando de una fórmula que garantice nada. Me estoy refiriendo a un gesto personal que indique que estás entrando en otro espacio personal y trascendente.


Puedes convocar simbólicamente a las Musas, a tus escritores preferidos, al arcángel Gabriel, a una persona que te enseñó a mirar, a una música, a un aroma, a un objeto, a una palabra. El ritual es tuyo. Puede ser espiritual, literario, cotidiano o completamente absurdo.

La creación siempre ha convivido con rituales porque un ritual marca un umbral: antes estabas en un lugar y después has entrado en otro.


  • Definir tu inspiración permite reconocer mejor lo que buscas.

  • El ritual funciona como un umbral personal.

  • No existe un ritual universal.

  • Lo simbólico también puede preparar la atención.

  • El ejercicio empieza a reunir elementos de los días anteriores.


Día 12: mi estrategia inspiradora

Ahora vas a diseñar algo que te pertenece únicamente a ti: tu propia estrategia para favorecer la inspiración.

Te propongo una serie de actividades y actitudes. Algunas pueden abrirte posibilidades y otras pueden cerrártelas. No quiero darte una respuesta concreta porque este ejercicio no va de eso. Clasifica las siguientes actividades y actitudes según lo que has descubierto durante estos doce días. Aquí tienes la lista que te propongo:


  • tener miedo a equivocarse

  • fijarse en otras obras artísticas

  • depurar la técnica narrativa

  • experimentar

  • divertirse buscando posibilidades dentro de los imposibles

  • darle la vuelta a los problemas

  • pasear por la naturaleza

  • conocerse

  • presionarse

  • centrarse en los propios errores

  • buscar retos

  • perderse

  • estudiar narrativa

  • centrarse en lo negativo

  • valorarse positivamente

  • juzgarse

  • competir

  • buscar únicamente lo posible

  • entretenerse con analogías y metáforas

  • moverse

  • obsesionarse


Haz dos listas. En una coloca aquello que, para ti, favorece la inspiración. En la otra, lo que tiende a cerrarla.


Después añade elementos propios. Así empieza lo verdaderamente interesante. Todo lo recorrido hasta ahora sirve para que esta lista no sea una receta encontrada en internet, sino una descripción cada vez más precisa de tu manera de inspirarte. Será tu guía. A veces nos perdemos en un camino escarpado, aquí tendrás lo que te ayude a recuperar tu duende.


  • Después de explorar, empieza a aparecer un patrón personal.

  • No todas las personas se inspiran del mismo modo.

  • Tu estrategia nace de observar tus propias respuestas.

  • Las listas ajenas sirven solamente como punto de partida.

  • Reconocer lo que bloquea también forma parte de aprender qué te inspira.



nuevos testimonios sobre este reto  para encender la chispa de la inspiración durante 15 días

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Día 13: la inspiración para abrazarlo todo

Somos un todo y somos una parte del universo. Hoy vamos a intentar reunir elementos que normalmente mantenemos separados.


Dedícate a explicar aquello que detestas, odias o no te gusta mediante aquello que amas. Vamos a juntar dos polos opuestos y observar qué nace precisamente en el lugar donde parecía imposible reunirlos.


Te doy un ejemplo:

Detesto la mentira. Amo la verdad.

Tenemos verdad y mentira. ¿Cómo acercarlas?

La mentira de la literatura son verdades inventadas.

La verdad de la literatura es una hermosa mentira.

Ahora te toca a ti.


Nombra cinco cosas que detestas y cinco que amas. Después intenta unirlas siguiendo el camino anterior. No busques una frase ingeniosa. Busca una relación que antes no existía para ti.


La inspiración no siempre aparece cuando elegimos una de dos posibilidades. A veces nace exactamente del punto en el que dos contrarios, sin dejar de serlo, se iluminan mutuamente.


  • Los contrarios pueden producir relaciones inesperadas.

  • Inspirarse no consiste siempre en elegir entre dos polos.

  • Amor y rechazo contienen información sobre nuestra mirada.

  • La conexión importa más que la frase brillante.

  • Este ejercicio reúne elementos que normalmente mantenemos separados.


Día 14: la inspiración de lo sagrado

¿Tienes una caja de zapatos a mano? Cualquier caja mediana puede servir. Te habrá llegado algún paquete y no sabías qué hacer con esa caja. Pues, mira, aquí tienes una solución. No importa si la caja es grande o pequeña, la verdad. Vamos a montar un pequeño templo dedicado a tus espacios sagrados.


Primero vas a identificar las fuerzas que quieres reunir dentro.

Eres escritor, escritora: diriges una orquesta de instrumentos que se conjuran para crear tu propia sinfonía. Uno de esos instrumentos es el niño o la niña que fuiste. Si tienes una fotografía de tu infancia, tómala. ¡O dibújala! Esa parte conoce profundamente el juego, y llevamos muchos días comprobando cuánto necesitamos jugar para abandonar durante un momento las rutas de siempre.


A continuación, busca también fotografías de personas que te inspiran: escritores, artistas, deportistas o cualquier ser humano que represente para ti una forma de valentía, belleza, libertad, rigor o creación. Desde una lectura junguiana, aquello que nos conmueve o nos inquieta en los demás puede convertirse también en una vía de exploración de nosotros mismos.


Después vienen los objetos. Hay objetos que serenan, consuelan o conectan con algo difícil de nombrar: una piedra recogida durante un paseo, una figurita, una carta, un recuerdo, la foto de alguien que creyó en ti, una palabra, un poema, el nombre de un lugar, una frase que en algún momento te dio alas.


Coloca todo dentro de la caja. Ordénalo como quieras. Convierte ese espacio en tu Témenos, un lugar delimitado y consagrado.


Esta práctica se une al ritual del día 11 y al claro del bosque del día 8. No aparece aquí por casualidad, estamos cerca del final y los distintos caminos empiezan a encontrarse.


Puedes hacer ofrendas si quieres. Dedícale palabras. Mantenla cerrada y ábrela como el tesoro personal que es. No necesitas enseñársela a nadie. Allí puede quedar resguardada esa parte de ti que quiere escribir y transformar la vida en historias.


Habrá días en los que necesites descansar. Otros en los que necesites energía. Otros en los que incluso puedas olvidarte de algo esencial sobre ti. Esta caja no resolverá nada por ti. Su función es recordarte el territorio que has ido construyendo durante el reto y dentro de ti, las chispas y los duendes que te habitan.


  • El día 14 reúne elementos de todo el recorrido.

  • La caja convierte lo intangible en algo visible y personal.

  • Infancia, referentes, palabras y objetos forman un mapa inspirador.

  • Lo sagrado puede entenderse aquí como aquello a lo que otorgas un valor especial.

  • La inspiración necesita también lugares donde pueda ser recordada y protegida.


Día 15: tu lluvia de estrellas e inspiración

Este reto nació en 2022 y quiero conservar aquí una de las imágenes que pertenecen a su historia. Cuando escribí este último día estábamos acercándonos a las Perseidas, las Lágrimas de San Lorenzo, y aquella lluvia de estrellas se convirtió de forma natural en la imagen final del recorrido.


Si estás leyendo el artículo en agosto, quizá vuelvas a tenerlas sobre tu cabeza. Si has llegado hasta aquí en enero, marzo o noviembre, da exactamente igual. La lluvia que vamos a provocar ahora es tuya.


Crea tu lluvia de estrellas de escritor, de escritora.


¿Y con qué?

Con palabras y con frases estelares. Obviamente.


¿Cuáles son tus palabras estrella? ¿Qué frases parecen iluminar algo en cuanto las escuchas o las escribes? Búscalas también en los diccionarios, esos cielos inmensos de palabras que podemos atrapar.


Escribe todas tus palabras y frases estelares. A partir de aquí puedes crear un pequeño hecho poético a tu medida o saltarte todas tus medidas e ir más allá.


Puedes tomar una fotografía tuya y dibujar sobre ella tu propia lluvia de estrellas con esas palabras centelleando a tu alrededor. Puedes escribirlas en pequeños trozos de papel y, llegado el momento, lanzarlas sobre ti. También puedes provocar esa lluvia sobre alguien a quien quieras muchísimo.


Y si puedes hacerlo con niños, el entusiasmo suele ser extraordinario. Ese niño o esa niña que juega dentro de ti y que durante estos días te ha empujado a mirar debajo de una mesa, seguir pájaros, poner habitaciones boca abajo, mezclar imposibles, crear rituales y construir un pequeño templo puede disfrutar especialmente este final.

Garantía estelar.


Empezamos el primer día cerrando los ojos para recibir imágenes. Terminamos mirando palabras que caen como estrellas. Entre un extremo y otro has recorrido quince maneras distintas de acercarte a la inspiración. No para aprender quince trucos. Para empezar a comprender cómo se enciende tu inspiración.


  • Las Perseidas conservan la memoria del reto original de 2022 y del infinito.

  • El ejercicio funciona en cualquier momento del año.

  • Tus palabras favoritas también revelan qué te inspira.

  • El último día transforma el lenguaje en una experiencia física y simbólica.

  • El recorrido termina donde debía terminar: convirtiendo la inspiración en escritura.




Preguntas frecuentes sobre la inspiración para escribir


¿Estos son ejercicios de escritura creativa?

No. La escritura aparece en muchos de ellos porque es una de las maneras de recoger y transformar lo que surge, pero el objeto del reto es exclusivamente la inspiración. Los quince ejercicios investigan de dónde puede nacer, qué la despierta, cómo cambia nuestra mirada y qué condiciones personales favorecen que aparezca.


¿Tengo que realizar los quince ejercicios en orden?

La primera vez lo recomiendo porque los diseñé como una secuencia. Cada día incorpora un movimiento diferente y algunos ejercicios recuperan elementos que aparecieron anteriormente. Después puedes regresar libremente a aquellos que hayan resultado especialmente fértiles.


¿Es necesario hacer un ejercicio cada día?

El reto original nació para quince días y ese ritmo tiene sentido porque crea continuidad, pero no necesitas convertirlo en una obligación. Si una práctica necesita más espacio, puedes dárselo. Lo importante es mantener la sensación de recorrido.


¿Qué hago si uno de los ejercicios no me inspira?

También es información. No todos los caminos abren la misma puerta en todas las personas. Observa qué te provoca rechazo, indiferencia o dificultad y continúa. El objetivo no es reunir quince resultados maravillosos, sino conocer cada vez mejor tu propia relación con la inspiración.


¿Dónde puedo leer la teoría en la que se apoya este reto?

En Inspiración para crear y escribir, el artículo complementario donde desarrollo la teoría, los porqués y los aspectos de la inspiración que aquí llevamos a la práctica. Ambos textos fueron concebidos para funcionar juntos: uno profundiza en la comprensión y este desarrolla la experiencia.


Conclusión: no esperes una inspiración cualquiera, aprende a reconocer la tuya

Después de quince tramos en este recorrido no has acumulado quince trucos para escribir. Has mirado debajo de una mesa, regresado a tus libros esenciales, desordenado palabras, hablado con quien fuiste, seguido un pájaro, observado un objeto desde lugares imposibles, puesto una habitación boca abajo, construido un ritual, reunido contrarios, creado un espacio sagrado y terminado bajo una lluvia de palabras.


Este recorrido es el verdadero ejercicio.


La inspiración es demasiado íntima para reducirla a una lista genérica. Por eso concebí este reto como un proceso y no como una acumulación de propuestas. Cada práctica busca mover una pieza diferente hasta que puedas empezar a responder una pregunta mucho más interesante que «¿dónde encuentro inspiración?».


¿Qué me inspira a mí y cómo puedo encender esa inspiración para convertirla en escritura?

Cuando empieces a reconocer la respuesta, la inspiración seguirá siendo imprevisible. Pero ya no será completamente desconocida.


Artículo relacionado

Puedes comenzar hoy por el día 1 y recorrer los quince días en orden. Y si durante alguna práctica quieres comprender mejor por qué estamos trabajando precisamente ese aspecto de la inspiración, continúa en Inspiración para crear y escribir: allí está la base teórica que acompaña y sostiene todo este recorrido práctico. Allí desarrollo qué entiendo por inspiración, cómo opera, qué relación mantiene con la fugacidad, la identidad, el juego, la imaginación, lo simbólico y los diferentes aspectos que después se transforman aquí en quince prácticas. Los dos artículos forman una pareja: teoría y práctica de un mismo recorrido.


Sobre la autora

Jimena Fer es editora de mesa y lectora editorial con veinte años de experiencia. Trabaja con escritores y manuscritos desde el análisis narrativo y editorial, y desarrolla también materiales propios para ayudar a los autores a comprender su proceso creativo, su escritura y la construcción de sus novelas. Puedes conocer más sobre su trayectoria en la sección Quién soy de esta web.


Fuente y desarrollo

Artículo, estructura del reto y ejercicios: elaboración propia de Jimena Fer Libro.

El recorrido de 15 etapas hacia la inspiración fue creado originalmente por Jimena Fer Libro en 2022 y actualizado posteriormente. Sus quince ejercicios, su orden y el recorrido que forman responden a su trabajo personal de investigación, consulta, verificación, reflexión y experiencia con escritores.

Base teórica complementaria: Inspiración para crear y escribir, de Jimena Fer Libro. Este artículo desarrolla los fundamentos y reflexiones que aquí se convierten en práctica.


La inspiración puede seguir siendo imprevisible sin ser completamente ajena. A lo largo de estos quince días no intentamos domesticarla: aprendemos a reconocer los lugares por donde suele entrar, las cosas que encienden nuestra mirada y las formas particulares que adopta cuando nos pertenece.

Quizá esa sea la verdadera diferencia entre esperar la inspiración y relacionarse con ella: la primera puede dejarnos mirando una puerta cerrada; la segunda nos enseña cuántas puertas existen.






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