Inspiración para crear y escribir
Actualizado: 30 ago
Un recorrido original por quince dimensiones de la inspiración para comprender cómo aparece, qué la alimenta y por qué puede transformar lo que creas y escribes.
La inspiración no es simplemente tener una idea, imaginar y ponerse a trabajar. Este recorrido original de Jimena Fer Libro reúne quince dimensiones de la inspiración para comprender cómo aparece, qué la alimenta y cómo puede transformarse en creación y escritura. Cada una tiene además su práctica correspondiente en 15 formas de inspiración.
La inspiración aparece, ilumina algo que hasta entonces estaba oscuro, reúne piezas separadas y, durante un instante, vemos con otros ojos. Después queremos atraparla. Si pintamos, queremos llevarla al lienzo. Si componemos, a la música. Si escribimos, a las palabras. Pero antes de convertirla en obra necesitamos comprender de qué estamos hablando cuando pronunciamos una palabra tan utilizada y, al mismo tiempo, tan difícil de explicar.

Índice
Introducción: una investigación sobre la inspiración y un mapa propio para comprenderla
La inspiración es un músculo que se puede potenciar para crear y escribir más y mejor. No hablo solo de escritores. La inspiración pertenece a la creación y puede atravesar una novela, un cuadro, una investigación, una canción, una idea, una solución inesperada o cualquier actividad en la que nuestra mirada encuentre de pronto una posibilidad que antes no estaba allí. En este artículo la aplico especialmente a la escritura porque es mi territorio de trabajo, pero el fenómeno es mucho más amplio.
Quiero dejar muy clara la autoría de lo que vas a leer. Este recorrido de quince dimensiones de la inspiración es una elaboración propia que he construido durante años a partir de mi investigación, mis lecturas, mi búsqueda intelectual, mis consultas y verificaciones, mi experiencia y mi trabajo con escritores. No he tomado este mapa de ningún método ni de ningún manual. María Zambrano, Federico García Lorca, la investigación psicológica sobre la inspiración y otros materiales me han permitido interrogar determinados aspectos del fenómeno. La selección de estas quince dimensiones, la relación que establezco entre ellas, el recorrido completo y su aplicación a la creación y a la escritura forman parte de mi propio trabajo.
Y hay una segunda parte inseparable. Verás, después de estudiar cada dimensión quise llevarla a la experiencia y convertí este recorrido teórico en quince prácticas originales. Están reunidas en 15 formas de inspiración. No son quince ejercicios de escritura creativa ni quince instrucciones intercambiables. Cada práctica corresponde exactamente a una de las dimensiones que vamos a recorrer aquí. Así, estos dos artículos forman una unidad. Este explica por qué. El otro permite experimentar qué sucede cuando lo haces. Desde «¿Qué es la inspiración?» y el día 1, «despertar la inspiración», hasta la diferencia entre imaginación e inspiración y el día 15, «tu lluvia de estrellas e inspiración».
La psicología contemporánea también permite afinar el concepto. Todd M. Thrash y Andrew J. Elliot propusieron estudiar la inspiración como un fenómeno caracterizado por la evocación, la motivación y la trascendencia. Más adelante, la investigación aplicada a la escritura mostró que tener una idea creativa y sentirse inspirado no son exactamente el mismo fenómeno y que la inspiración puede intervenir en el paso que lleva una idea hacia su realización. Este punto es muy importante porque nos permite empezar por el principio porque la inspiración no es simplemente la idea.
1. ¿Qué es la inspiración?
Empecemos por identificarla de la forma más precisa para que sea más sencillo encontrarla. Para variar, en internet hay mucha información de escasa calidad. Pero uno de los primeros resultados es la canción de la película Encanto. La letra de la canción titulada Inspiración es muy interesante, es útil como un primer acercamiento ligero al tema. Nos sirve para dejarnos llevar, para darle un primer bocado a la inspiración y para que nos pongamos a cantar sobre algo tan apasionante, que parafraseando esta tonada, la inspiración no es simétrica perfecta, es única y multidireccional. Creo que es una manera muy clara de definir la inspiración para crear y sobre todo, muy esclarecedora.
Las imágenes que uso pertenecen a la película El Fantasma y la señora Muir. Esta película ilustra perfectamente la relación entre escritor y la inspiración. La novela se publicó en 1945 y en la actualidad la encuentras en la editorial Impedimenta. Inspiró la célebre película de Joseph L. Mankiewicz, con Rex Harrison y Gene Tierny como protagonistas. Es una comedia romántica y deliciosa sobre mucho más que el amor. En realidad, y de forma simbólica, cuenta la historia de la inspiración y cómo un escritor se relaciona con ella desde el extrañamiento y el rechazo hasta el abrazo y la integración. Uno de nuestros mejores escritores en lengua castellana, Javier Marías, le ha dedicado a la película líneas de sus artículos desde 1995 en La viuda del fantasma y La zona fantasma también y en este recopilatorio de sus artículos sobre el cine.
No se ha estudiado mucho la inspiración para crear y escribir. Contamos con algunos pocos trabajos científicos muy puntuales o las declaraciones de artistas con sus testimonios sobre lo que les sucede cuando están inspirados. Que si es trabajo, que si es sudor, que si la inspiración no es nada, que no te pilla trabajando, que sí hay que trabajar, etc. A veces puede parecer que la inspiración está reservada solo a unos pocos genios o tal vez a unos escasos elegidos. En definitiva, es difícil de describir o comunicar de forma tangible porque se trata de una experiencia muy íntima.
Que no nos quepa ninguna duda acerca de qué se trata. Es un momento en el que vemos el mundo con ojos nuevos, algo encaja con nosotros en el universo. Nuestra mirada se expande y comprendemos algo que antes nos resultaba ajeno. La inspiración nos permite trascender nos Es un proceso evolutivo y espiritual que nos devuelve a la realidad con una mirada nueva y por lo tanto, podemos afirmar que gracias a la inspiración maduramos. Con la inspiración no basta tenerla de golpe, hay que sentirla y verla, ser conscientes de algo inconsciente e incontrolable. Es un guiño del caos y el misterio de la vida que nos permite enfocarnos y establecer un nuevo orden.
La inspiración para crear proviene directamente de cuando trascendemos y a partir de ese instante fugaz nace una motivación para hacer algo. Es siempre el comienzo y ocurre antes de que se nos ocurran más ideas o nos pongamos a hacer algo. Por si todo esto fuera poco, se ha comprobado que la inspiración se comunica a través del arte porque es el vehículo para la trascendencia.
Así que para despertarla, ahora vamos a hacer una pequeña práctica muy sencilla. No hay que complicarse con la inspiración. Si te cuestionas, bloqueas el proceso. Dejarse estar es una clave fundamental en estos asuntos. La inspiración no es complicada, siempre apunta a la sencillez. Pero sabemos que en muchas ocasiones lo más simple se vuelve algo bastante difícil de conseguir, ¿verdad? Requiere una concentración del nivel de una flecha que va a dar en el blanco. Exactamente lo mismo que te pasa cuando estás escribiendo y no te das cuenta del tiempo que transcurre. Puedes practicarla con las 15 propuestas concretas de mi artículo


2. La inspiración en un abrir y cerrar de ojos
La inspiración y su inherente fugacidad, crear y escribir son el resultado. Primero existe un destello que da sentido a una totalidad y resulta muy difícil de atrapar y justamente la escritura es una de las maneras de perpetuar ese destello para cambiar el rumbo de un instante.
Escribir y hablar son dos actividades diferentes. Hablar pertenece en gran medida a la inmediatez. Lo dicho pasa y provoca una reacción casi inmediata. Escribir introduce otra relación con el tiempo porque requiere una intención, un soporte, una forma de detener algo y volver sobre ello. Nos permite ahondar. Sea cual sea su forma, escribir salva las palabras de la prisión de la inmediatez.
La inspiración para crear y escribir viene dada por esos instantes. Es íntima y fugaz y la creación intenta atrapar lo que acaba de suceder. Precisamente por eso tantas veces recordamos con desesperación una idea extraordinaria que apareció mientras caminábamos y desapareció antes de que consiguiéramos apuntarla.
Toda mi investigación, mi trabajo de verificación y mi experiencia coinciden en la importancia de alterar los recorridos habituales para facilitar la inspiración, como si siempre necesitara una ruta distinta, una puerta que no es la habitual. La inspiración se favorece cuando nos apartamos de la visión acostumbrada. Cambiar el camino de regreso a casa, mirar desde otra altura, observar un objeto desde un lugar absurdo o entrar en un espacio desconocido modifica aquello que llega hasta nosotros. La fugacidad se percibe mejor cuando cambia el espacio y cambia la mirada. Por eso mismo, el mapa que te facilito parte de dos características fundamentales desde los primeros tramos: la trascendencia y la fugacidad. En 15 formas de inspiración, esta dimensión se transforma en Día 2: atrapar la inspiración fugaz, donde propongo literalmente cambiar de lugar y de perspectiva.
La inspiración aparece como un destello.
Crear permite conservar algo que de otro modo desaparecería.
La escritura cambia nuestra relación con la fugacidad.
Salir de la mirada acostumbrada favorece nuevos encuentros.
El segundo ejercicio práctico trabaja precisamente ese cambio de perspectiva.
3. Tu verdad en la inspiración
La inspiración tiene una verdad que se palpa en un destello. Por un instante da sentido a quiénes somos en medio del universo entero, como si nos enhebrara desde lo más profundo del ser hasta las estrellas más lejanas. Secretos, verdad y un destello de inspiración para crear y escribir. Cuando cualquier creador o un escritor quiere comunicar algo que le pertenece íntimamente. Cuenta con una fuerza interna que lo impulsa, tiene un objetivo aunque en ocasiones no sea plenamente consciente de él. Un escritor quiere decir algo que le quema por dentro porque, de alguna manera, busca revelar un secreto.
Y aquí aparece una de mis ideas centrales sobre la ficción: la ficción existe también para comunicar y proteger la verdad. Hay cuestiones que resultan demasiado verdaderas para decirlas de frente. Para ellas existen las novelas, las historias, los cuentos y la poesía. La ficción permite rodear una verdad, esconderla, transformarla y finalmente revelarla sin reducirla a una declaración. La escritura ofrece además algo decisivo, tiempo. Tiempo para reflexionar y buscar las palabras. La verdad profunda de una novela rara vez necesita aparecer desnuda en la primera página; el relato crea las condiciones para que pueda revelarse.
Crear y escribir permiten que la verdad salga de las profundidades hacia la superficie.
Eso mismo explica por qué determinados libros nos atraviesan. No nos limitamos a seguir lo que cuentan. Algo muy profundo parece comunicarse con una parte muy profunda de nosotros. Escribir es tatuar con palabras. La inspiración revela con un destello esa verdad, la enhebra con secretos y lo hace de golpe en un instante eléctrico.
La práctica correspondiente es Día 3: el destello de la inspiración, donde utilizo tres libros esenciales para buscar aquello que hablan de ti aunque nunca los hubieras relacionado entre sí.
La inspiración puede revelar una verdad íntima.
La ficción permite comunicar y proteger aquello que no siempre puede decirse directamente.
La escritura proporciona tiempo para encontrar la forma de una verdad.
Los libros que nos conmueven pueden señalar territorios esenciales de nuestra propia mirada.
El tercer día convierte esa búsqueda en una práctica personal.
4. Jugar para inspirarte
La inspiración, jugar y el inconsciente. Muchos afirman que crear y escribir nace trabajando. No. Es jugando. Si hay algo que mata la inspiración para crear es todo tipo de actividad racional. Si hay algo que la despierta en todo su poder es la actitud lúdica.
¿Te ha ocurrido que después de darle muchísimas vueltas a un problema de repente lo comprendes? Todas las piezas encajan y algo que parecía disperso adquiere sentido. Lo reconocemos como una revelación interna, un fogonazo, el famoso «¡Eureka!». Antes de ese momento has investigado diferentes partes del problema. Has probado, descartado, regresado, cambiado de perspectiva, mezclado cosas. Ese recorrido forma parte de la comprensión final. Precisamente por eso jugar importa. Jugar permite reorganizar sin el peso de que todo tenga que ser correcto. Es como vaciar un armario y volver a colocar cada cosa en un lugar diferente. Durante un rato desaparece el orden establecido y gracias a eso puede aparecer otro.
La inspiración tiene muchas vertientes, aunque nace cuando se completa un puzzle. Durante días, semanas o meses podemos haber tratado un problema desde cada una de sus piezas y desde muy distintos ángulos. Un día algo hace clic. Darle vueltas a un problema es lo más sano para invertir un bloqueo. Pero, ojo, hablo de dar vueltas jugando no obsesivamente. Todos esos bloqueos están pidiendo más juego, más vueltas y más aventura. El trabajo intelectual consiste precisamente en darle muchas vueltas a un problema hasta que algo hace clic. Salta el bloqueo. Salta lo que crees que no sabes. Dale una y mil vueltas, sin obsesionarte, como si estuvieras jugando. Así llega la inspiración.
El cuarto tramo teórico se convierte en la práctica Día 4: la inspiración del derecho y del revés, donde desmontamos literalmente una formulación y permitimos que el azar reorganice sus palabras.
La inspiración necesita juego.
La racionalización excesiva puede cerrar caminos.
El «Eureka» llega después de un proceso previo de exploración.
Reordenar un problema permite verlo de otra manera.
El día 4 lleva esta idea hasta una práctica deliberadamente lúdica.
5. Inspiración y fluir: dos procesos diferentes
Inspiración y fluir son procesos complementarios y muy diferentes. Fluir es un estado que cualquier escritor reconoce. Estás escribiendo, pintando, componiendo, investigando o trabajando en algo que exige toda tu atención y, cuando miras el reloj, ha pasado muchísimo más tiempo del que imaginabas. La investigación sobre el fluir, desarrollada a partir del trabajo de Mihály Csíkszentmihályi, describe precisamente un estado de implicación profunda y absorción en una actividad, relacionado con elementos como concentración intensa, transformación de la percepción temporal, pérdida de autoconciencia y equilibrio entre desafío y habilidad.Pero inspiración y fluir no son lo mismo.
Si bien la inspiración ocurre mientras fluimos, no se trata del mismo fenómeno, ya que la inspiración no se puede provocar y el fluir sí. Solo puedes estimular la inspiración, pero no provocarla. Y a medida que la estimulas más y más, la facilitas. Puedes decidir que vas a escribir el sábado por la mañana y preparar el tiempo, el lugar y el trabajo, puedes incluso entrar en un estado de concentración magnífico. Pero no puedes ordenar a la inspiración que aparezca a las once y cuarto. Quizá aparezca. Quizá llegue cuando lavas los platos cuatro horas después.
El fluir depende de la disciplina y la inspiración, no. De ahí viene el enorme lío de que la inspiración nos pilla trabajando cuando nunca es así.
Puedes permanecer en estado de fluir durante mucho tiempo. La inspiración es instantánea. Sus marcos temporales son completamente diferentes. Pero hay una zona donde ambos procesos se encuentran: no puedes fluir con algo que no te interesa de forma verdadera. Cuando haces algo que te refleja, que te interesa, que te divierte y que representa un reto real, estás creando un territorio fértil. No existe una relación mecánica de causa y efecto. Existe una puerta.
La práctica del Día 5: la inspiración de mis pasiones y mil amores explora precisamente aquello que te interesa de verdad.
Fluir e inspiración no son sinónimos.
El fluir es un estado prolongado de absorción en una actividad.
La inspiración no puede programarse ni provocarse directamente.
Lo que nos importa de verdad crea un territorio favorable.
El quinto ejercicio busca ese territorio en nuestras pasiones.
6. Ser inspiración
La inspiración y el ser. Mientras averiguas quién eres y qué quieres, abres puertas y ventanas hacia la inspiración. Sin esa conexión íntima, no salta la chispa. No basta con acumular información sobre la inspiración. Necesita desarrollarse desde diferentes aspectos. Ese es precisamente el sentido de la estructura que construí: cada tramo teórico abre una dimensión que después se pone en movimiento mediante una práctica.
La inspiración nos eleva por encima de lo cotidiano y lo rutinario. La inspiración es espiritual. No estoy hablando necesariamente de religión. Hablo del momento en el que algo conecta con nuestro sentido de la vida, con aquello que nos excede y, a la vez, nos pertenece.
Todo empieza con una de las preguntas más antiguas de la humanidad: ¿quién soy?
No es una pregunta para contestar lógicamente. Racionalizar e inspiración no se dan la mano nunca. Es más, cuanto más racionalices, más te alejarás de ti mismo. Dar con respuestas acerca de nuestra identidad lleva tiempo y esas respuestas tampoco permanecen inmóviles. Evolucionan mientras vivimos. Algo semejante ocurre con una novela. Todo escritor realiza una búsqueda y la propia novela va mostrándole elementos que no conocía de antemano. Una obra no es simplemente la ejecución de una idea prevista. También puede convertirse en un lugar de interrogación.
Muchos escritores me han contactado a lo largo de los años porque se encuentran bloqueados. En numerosos casos el problema procede de carencias narrativas concretas; en otros, existe una crisis personal que ha atravesado el proceso. Lo que me interesa aquí es que un bloqueo no significa necesariamente el final del camino. Puede señalar el comienzo de otra búsqueda.
La inspiración da respuestas, pero no da un camino trazado de antemano. Tu verdad y la verdad de aquello que creas conectan con esa pregunta íntima sobre quién eres, qué haces aquí y qué quieres hacer con tu mirada.
La práctica correspondiente, Día 6: la inspiración de mi ser, comienza precisamente por retirar durante un momento nuestras etiquetas habituales.
La inspiración se relaciona con la búsqueda de identidad.
No ofrece un camino trazado de antemano.
Crear también puede convertirse en una forma de interrogarnos.
La inspiración es espiritual porque nos conecta con un sentido que trasciende lo inmediato.
El día 6 lleva esta dimensión hacia una pregunta radical sobre el ser.

7. La inspiración de ser ligeros
La inspiración y la ligereza. Cómo jugar nos conduce hacia paraísos perdidos y permite recuperarlos. En el tramo anterior hemos hablado de profundidad. Ahora seguimos hablando del ser, pero desde otro lugar. En literatura y en creación, la ligereza es tan importante como la profundidad. Si hay algo que hace la inspiración y que le compete en exclusiva es unir lo profundo con lo ligero.
Piensa en la espuma del mar. Es ligera, efímera y blanca, pero procede de la profundidad del océano. Para mí la inspiración puede funcionar así: una brisa, una espuma, un copo de nieve, algo aparentemente mínimo que acaba conectado con un movimiento muchísimo más profundo.
María Zambrano escribió sobre el corazón como ese espacio interior «oscuro, secreto y misterioso» que en determinados momentos se abre. Su filosofía de la razón poética y, posteriormente, Claros del bosque, ofrece precisamente un territorio en el que pensamiento, sentimiento, revelación e imagen dejan de estar separados. Utilizo mucho el verbo florecer desde este prisma. Florecer permite que algo interior se abra y que las ideas nazcan pequeñas, verdes y poderosas. Zambrano habla también de una interioridad capaz de recibir. Y recibir es fundamental para la inspiración.
Hay una actividad en la que podemos reunir profundidad, juego, lenguaje, memoria, imagen y apertura: escribir. Narrar es jugar. Aprendemos mediante el juego desde la infancia y el lenguaje también se desarrolla dentro de esa relación viva con los otros y con el mundo. Podemos salir a buscar la inspiración desde lo más profundo de nosotros mismos o jugando con el universo. No son actividades enemigas. Son la espuma del mar y las profundidades del océano. La inspiración necesita evocación, recuerdo, juego y ligereza.
En Día 7: ¡la inspiración, sí, sí, sí!, esta dimensión se transforma en un juego que impide cerrar las posibilidades demasiado pronto.
Profundidad y ligereza no se excluyen.
La inspiración puede unir ambas.
Recibir es tan importante como producir.
Juego y lenguaje forman una vía privilegiada hacia la creación.
La séptima práctica trabaja la apertura mediante una cadena de posibilidades.

8. Hacia tu lugar inspirador
La inspiración y los pájaros. La inspiración y nuestra alma, la libertad y el instante.
María Zambrano me proporcionó una de las imágenes más poderosas de todo este recorrido: el claro del bosque. En su libro Claros del bosque, Zambrano describe un lugar al que no siempre se puede entrar voluntariamente. Un pájaro parece señalar el camino y, cuando algo finalmente aparece, sucede en un instante irrepetible. La lección termina siendo rotunda:
«No hay que buscarlo. No hay que buscar.»
Esa imagen resume de una manera extraordinaria un problema que atraviesa toda investigación sobre la inspiración: ¿cómo buscar algo que no podemos producir voluntariamente?
«El claro del bosque es un centro en el que no siempre es posible entrar; desde la linde se le mira y el aparecer de algunas huellas de animales no ayuda a dar ese paso. Es otro reino que un alma habita y guarda. Algún pájaro avisa y llama a ir hasta donde vaya marcando su voz. Y se la obedece; luego no se encuentra nada, nada que no sea un lugar intacto que parece haberse abierto en ese solo instante y que nunca más se dará así. No hay que buscarlo. No hay que buscar.»
La imagen nos lleva a un lugar de libertad como un claro del bosque. No hay árboles caídos, no hay un bosque denso, podemos ver el cielo y la tierra. Pero llegar hasta allí no es sencillo. No es un lugar tan aislado en el que no haya entrado algún ser vivo. Hay huellas de pájaros. No sabemos si son pequeños o grandes, comunes o majestuosos. Solo son pájaros.
Pero también tienen una carga simbólica importante. Las aves son una metáfora del alma. Son mensajeras de los dioses en muchas mitologías y religiones, como entre aquellos nórdicos y griegos. En la cultura islámica, son ángeles. En el antiguo Egipto representaban la conexión con los antepasados y las vidas pasadas, tanto como el lado espiritual de la vida humana. En la tradición occidental cargan con los pensamientos, la espiritualidad y la libertad. Contamos con una paloma blanca para la paz y con el ave Fénix para renacer de nuestras cenizas.
La cita de María Zambrano nos conduce a pensar que quizás lo más conveniente es esperar que nuestra alma nos guíe hacia la inspiración. Así alcanzamos los espacios propios para inspirarnos y para crear y escribir. Pero también marca que ha de ser una espera activa y atenta, necesitamos estar despiertos para ver los mensajes de los pájaros y más cuando nos conducen tan descaradamente con sus huellas hacia nuestro claro del bosque. Gracias a nuestra alma daremos con un instante.
La inspiración es un destello. Y se nos aparece como un espacio completamente nuevo. Es original. Solo hay una manera de ver a fondo la totalidad y es con la mente abierta, desprovistos de juicios de valor. No hay que buscar afirmaciones, ni verdades, ni valores. No hay que buscar algún significado oculto. Solo hay que saber ver en los poros de la piel. Y nuestros guías son los pájaros. ¿Estamos preparados para escuchar su testimonio? Vamos a comprobarlo en la práctica del día 8. La inspiración es un destello y se nos aparece como un espacio completamente nuevo. Es original. Solo podemos verlo con una mente abierta y desprovista durante un instante de los juicios que utilizamos para organizar constantemente la realidad.
El Día 8: mi pájaro guía hacia la inspiración convierte mi lectura de este claro del bosque en una práctica propia mediante una serie de preguntas.
El claro del bosque representa una aparición que no puede forzarse.
Buscar inspiración y obligarla a aparecer son cosas diferentes.
La atención permite reconocer señales.
El pájaro funciona como imagen de movimiento, libertad y guía.
La octava práctica convierte esta lectura de Zambrano en una experiencia personal.

9. Muévete para inspirarte
La inspiración y el movimiento. La inspiración y dedicarse al talento. No hay inspiración sin acción. Esto no conlleva que la acción provoque automáticamente la inspiración. Significa que una inspiración que no modifica nada termina convertida en una sensación agradable y poco más.
La investigación psicológica ha observado precisamente una dimensión motivacional de la inspiración ya que no solo somos inspirados por algo; también podemos sentirnos inspirados para hacer algo. Thrash y Elliot estudiaron esta diferencia entre ser inspirado por una fuente y experimentar el impulso de trasladarla hacia una acción. Si bien la inspiración para crear es íntima y personal, puede encenderse gracias a otros creadores. Una película, un cuadro, una novela o una música pueden abrir una puerta porque una voz ajena despierta un territorio propio. No se trata de copiar esa voz, todo lo contrario. Cuando una obra nos conmociona y nos lleva hacia un espacio que no habíamos visitado, esa obra ha actuado como chispa. Nos ha movido.
La inspiración se pone verdaderamente en marcha cuando impulsa hacia algo. Por eso en mi recorrido el talento aparece unido al movimiento. Dedicarnos a aquello que sabemos hacer, profundizar en ello, exponernos a otros artistas y cambiar de perspectiva amplía las posibilidades de encuentro. Algunas de las tareas que he creado para este recorrido pueden parecer inocentes o incluso superfluas. No lo son. Cada pregunta y cada actividad está diseñada para encender una chispa desde un ángulo diferente.
La práctica del Día 9: mi objeto de inspiración exige moverte literalmente alrededor de un objeto común y comprobar qué hace tu propia mirada con él.
La inspiración contiene un impulso hacia la acción.
Otros artistas pueden encender nuestra inspiración sin sustituir nuestra voz.
Inspirarse no equivale a copiar.
El talento necesita movimiento, exposición y práctica.
El noveno ejercicio obliga a cambiar físicamente la mirada.
10. Cuando la inspiración es imposible
La inspiración y las certezas. La inspiración y transformar lo que no es posible. La inspiración es revolucionaria por naturaleza y se arriesga. La imaginación necesita espacios en los que el agua y el aceite puedan unirse durante un momento. Un creador trabaja precisamente con aquello que todavía no existe. Para llegar allí necesitamos cuestionar lo asumido pero no de cualquier manera. Necesitamos jugar. O mejor dicho, necesitamos una actitud lúdica.
No es conveniente tomarse muy en serio en cuestiones de inspiración para crear ni para escribir. Hace falta jugar con la rutina, con las certezas y con esa ilusión de saber de antemano qué ocurrirá si hacemos esto o aquello. La inspiración necesita los síes de la vida porque cuestiona jugando. Si cada posibilidad nueva recibe inmediatamente un «no», no existe juego. Y cuando desaparece el juego, desaparece también una parte fundamental de este recorrido. La inspiración, crear y escribir se busca explorando posibilidades y cuanto más difíciles de hallar, mejores resultados.
Para jugar son fundamentales las incertezas. Para inspirarte necesitas una mente abierta a todas las posibilidades y transformar lo que no es posible. Un bloqueo puede convertirse entonces en una puerta. No porque todo bloqueo sea maravilloso ni porque no existan circunstancias vitales capaces de detenernos, sino porque muchas imposibilidades creativas esconden una pregunta todavía mal formulada.
En el Día 10: las imposibilidades de las posibilidades de la inspiración entramos directamente en ese territorio y damos la vuelta incluso a una habitación entera.
La inspiración cuestiona las certezas.
Jugar permite suspender temporalmente lo que consideramos imposible.
Un «no» demasiado temprano cierra posibilidades.
La imaginación necesita territorios todavía inexistentes.
El décimo ejercicio transforma lo imposible en materia de exploración.
11. El caos y el orden de la inspiración
La inspiración y el caos. La inspiración y el orden natural. Son dos polos opuestos y nosotros estamos justo en medio. Narrar es una de las maneras humanas de ordenar la vida. Contamos algo que sucedió de manera dispersa y establecemos conexiones, causas, consecuencias, principios y finales. Le damos sentido y linealidad a aquello que no necesariamente los tenía. La inspiración proviene del caos, no puede jamás nacer del orden. Y escribir es una manera de materializar ese caos.
Para mí la creación se mueve constantemente entre dos fuerzas. Una abre, dispersa, mezcla y rompe límites. La otra selecciona, organiza, convierte y da forma. Si solo existe la segunda, repetimos lo ya sabido. Si solo existe la primera, no conseguimos construir una obra. El creador se encuentra justo en medio. Lo sagrado representa en este recorrido un movimiento hacia el origen, el centro y la unidad. Lo profano permite materializar, construir y llevar a la experiencia cotidiana aquello que ha surgido. Gracias a esa danza atrapamos algo de la inspiración y lo convertimos en creación. Por eso mismo introduje aquí la idea de ritual. Un ritual crea un orden precisamente alrededor de algo que no podemos dominar.
La práctica correspondiente, Día 11: un ritual para la inspiración, propone construir uno propio.
Narrar significa imponer un orden a materiales inicialmente dispersos.
La inspiración proviene del caos.
Crear necesita tanto apertura como forma.
El ritual construye un marco alrededor de aquello que no controlamos.
El undécimo día convierte esa relación entre caos y orden en una práctica personal.

12. Enciende tu inspiración
Llegados hasta aquí podemos empezar a preguntarnos qué favorece nuestra inspiración y qué la ahoga. No existe una receta única porque la inspiración que buscamos es la tuya.
La inspiración impulsa la acción y hace que seamos más productivos, más creativos, más transformadores y más libres. La investigación sobre el proceso creativo ha encontrado precisamente una relación entre inspiración y realización de ideas creativas. En estudios sobre escritura científica, poesía y ficción, la inspiración mostró una función diferente del esfuerzo y estuvo relacionada con la creatividad del resultado. Pero una cosa es observar relaciones generales y otra, saber qué abre tu camino.
El perfeccionismo, el miedo a equivocarse y la competitividad también la aniquilan. Obstruimos nuestro camino para sentir la inspiración si nos presionamos. Si estamos con el ánimo bajo, además, se vuelve más difícil identificarla cuando aparece. Dedicarnos a nuestro talento y desarrollarlo entre retos y hallazgos magnifica la inspiración. Cuanto más te valoras, más inspiración para crear y escribir. Y la guinda del pastel inspiracional es nada más y nada menos que el positivismo. Cuando nos encontramos bloqueados podemos dar más vueltas, ponernos en contacto con arte y literatura, cambiar el espacio, movernos, jugar, perdernos o volver hacia alguna de las dimensiones que ya hemos recorrido. Perderse es una de las estrategias mejores. Darle vueltas a un camino cerrado, otra.
Ahora ya contamos con material suficiente para dejar de buscar una receta universal y empezar a observar nuestro propio patrón. Ese es el propósito del Día 12: mi estrategia inspiradora.
Cada creador necesita reconocer sus propias condiciones inspiradoras.
La inspiración se relaciona con la realización de ideas creativas.
Presión, perfeccionismo y miedo pueden cerrar el camino.
Perderse y cambiar de recorrido forman parte de mi estrategia de exploración.
El día 12 permite construir un mapa inspirador personal.

13. Tu universo de inspiración
La inspiración y la originalidad. La inspiración y nuestra totalidad. El fuego inspirador necesita todo tu universo. Contrariamente a lo que muchos creen, la originalidad no depende de las ideas sino de tu visión. Dos personas pueden tener una idea sorprendentemente parecida. Nunca escribirán exactamente la misma novela porque esa idea atravesará dos biografías, dos sensibilidades, dos lenguajes, dos cuerpos, dos memorias y dos maneras de mirar. Desde allí nace la voz.
La voz narradora no se puede copiar ni fabricar. Le pertenece intrínsecamente a cada creador. Y precisamente por eso la inspiración es individual. Depende de la biografía, de la mirada y de nuestra forma de relacionarnos con el mundo. Cuanto más te juzgas al escribir, más empequeñeces el prisma. La inspiración conecta con tu verdad y con quién eres. Lo que creamos encarna nuestra inspiración. La inspiración no está reservada a los artistas. Está al alcance de todo el mundo porque se trata de nuestra trascendencia con raíces en nuestra vida y nuestro lugar en el mundo. Esta es también una de las razones por las que este artículo, aunque esté escrito desde mi experiencia editorial y se aplique continuamente a escritores, no pertenece únicamente a la escritura. Un músico, un investigador, un pintor o cualquier persona que cree puede reconocer esta misma pregunta:
¿desde qué lugar miro yo?
La práctica del Día 13: la inspiración para abrazarlo todo trabaja la totalidad reuniendo precisamente aquello que amamos y aquello que rechazamos.
La originalidad depende de la visión más que de una idea aislada.
La biografía modifica todo lo que creamos.
La voz pertenece al prisma personal de cada creador.
La inspiración no es exclusiva de los escritores ni de los artistas.
El día 13 intenta reunir partes que normalmente mantenemos separadas.
14. Abrazar el misterio de la inspiración
Hemos alcanzado el núcleo más profundo de este recorrido. La inspiración y lo sagrado. La inspiración y nuestra alma. Jugar, lo sagrado y el arte son los ejes capitales de la inspiración. Hasta ahora hemos ido acercándonos a esta dimensión desde diferentes lugares. Hemos hablado de trascendencia, verdad, juego, identidad, ligereza, apertura, movimiento, imposibles y caos. No son piezas dispersas. Las he dispuesto de este modo porque el recorrido va descendiendo poco a poco hacia una experiencia que deja de ser meramente intelectual. Escuchar la inspiración implica elevarnos a algo superior a nuestra inmediata experiencia humana.
Puedes ser creyente o no. Puedes entender lo sagrado de manera religiosa, filosófica, simbólica o absolutamente personal. Aquí me interesa aquello que rompe momentáneamente la escala de lo cotidiano y nos devuelve a una dimensión más amplia de la experiencia.
En María Zambrano esta necesidad atraviesa buena parte de su pensamiento. Claros del bosque reúne filosofía, poesía y experiencia mística para intentar abrir un lugar en la conciencia desde el que pueda aparecer aquello que normalmente permanece oculto.
Para inspirarnos necesitamos al ser completo y, sobre todo, el alma. La creación no se alimenta únicamente de razonamientos. Necesita imágenes, asociaciones, recuerdos, intuiciones, cuerpo, contradicciones, símbolos, juego, miedo, deseo y misterio. El alma busca una expresión poética porque no todo puede decirse mediante el razonamiento discursivo. Esta es una de las razones por las que he reservado esta dimensión casi para el final. No tendría el mismo sentido en el día 2. Hemos ido subiendo una escalera.
Ahora estamos preparados para construir un espacio que reúna simbólicamente aquello que nos sostiene. Eso hacemos en Día 14: la inspiración de lo sagrado.
Lo sagrado ocupa el núcleo más profundo de este recorrido.
No necesita entenderse exclusivamente desde la religión.
Inspirarnos implica relacionarnos con dimensiones que exceden lo puramente racional.
Zambrano ofrece una raíz intelectual fundamental para esta parte de mi investigación.
El día 14 reúne todo lo recorrido en un espacio simbólico personal.
15. Inspiración e imaginación: tu estrella
La inspiración y la lluvia de estrellas. La inspiración y la imaginación. El estado poético y el hecho poético. Ya es nuestro último día, se cierra este ciclo.
Hoy te voy a proponer crear un hecho poético. Para hacerlo, antes lo tratamos en este boletín, como en cada uno de los días anteriores. Necesitas conocer el porqué para abrazar todo el significado de la puesta en práctica para nutrir la inspiración. Y sí, es algo indivisible.
Si hoy quieres crear un hecho poético, es tu momento. Ya nos despedimos de este reto. Espero que te lo hayas pasado bien y que hayas aprendido todo cuanto necesitabas sobre la inspiración. He reunido aquí los resultados de las últimas investigaciones neurocientíficas y psicológicas así como las conclusiones de algunos versados en la materia porque la investigaron a fondo como María Zambrano, García Lorca y Friedrich Nietzsche.
¿La inspiración para crear y escribir implica una búsqueda interior? Sí. Solo de esa forma darás con tu voz narrativa que es una de las formas de abrir la puerta a la inspiración. La inspiración no depende de la imaginación, contrariamente a lo que se cree y ya lo he señalado a lo largo de estos días de formas variadas. ¿Y por qué? Pues, el alma, nada más y nada menos. Y debido a que tu misión como escritor es dar alma a tus creaciones. Se nota muchísimo cuando llega a las editoriales un manuscrito correcto y sin alma. Aburre toneladas, para empezar. Resulta vacío. Y sí, va a la pila de los rechazados. Insisto, no es una cuestión de gusto. Es algo que quienes tenemos mucha experiencia notamos bastante fácilmente. En mis años de criba editorial he rechazado muchos manuscritos porque le falta alma. Y así lo señalo en los informes pertinentes. Un manuscrito sin alma es una cosa difícil de leer, cada página aplasta el ritmo, el sentido y el estilo. Y la casilla dedicada a la voz narradora sirve para explicar esto.
Volvamos a la imaginación y la inspiración, dos cosas muy diferentes.
La imaginación ayuda a descubrir, pero no es el descubrimiento de la inspiración. Afirma García Lorca en sus conferencias que
«...la imaginación está limitada por la realidad: no se puede imaginar lo que no existe; necesita de objetos, paisajes, números, planetas, y se hacen precisas las relaciones entre ellos dentro de la lógica más pura. No se puede saltar al abismo ni prescindir de los términos reales. La imaginación tiene horizontes, quiere dibujar y concretar todo lo que abarca. La imaginación poética viaja y transforma las cosas, les da su sentido más puro y define relaciones que no se sospechaban; pero siempre, siempre, siempre opera sobre hechos de la realidad más neta y precisa»
Necesitamos diferenciar entre los hechos del alma que la imaginación puede nombrar y los estados del alma, que solo la inspiración puede mostrar. Un hecho del alma sucede y podemos hacer que suceda. El estado del alma acontece más allá de nosotros, podemos favorecerlo, pero no podemos hacer que pase.
La inspiración para crear y escribir es libertad en estado puro, no tiene límites, trasciende, no se puede ejercitar. Y si no se puede practicar, ¿para qué estamos haciendo todo esto durante 15 días? Porque se puede nutrir, como el alma. Siempre volvemos al lama, al juego, a la profundidad del ser, constantes a lo largo de estos días. Cada una de las puestas en práctica de lo que has leído en cada boletín están diseñadas en esa dirección. Y si con ellas has descubierto algo nuevo de ti, es que vamos bien, ¡muy bien!
Así que nutre tu inspiración para crear todo lo que puedas, antes o después alcanzarás un estado poético que te permitirá narrar historias tocadas por una magia especial. ¿Cómo hacerlo? Pues ya tienes 15 maneras. ¡Para escribir más, para multiplicarte creando!
La inspiración ilumina el hecho poético que desafía las leyes del orden racional y, por lo tanto, de la imaginación. La inspiración nos conduce a trascender la realidad por un camino que nos permite alcanzar un hecho insólito. Crea, escribe. Estamos en el mes de la lluvia de estrellas. Vamos a dedicarnos a ellas en la práctica de hoy.
¿Cómo podemos diferenciar la imaginación y la inspiración? La respuesta nos la regala una vez más García Lorca:
«La imaginación es inteligente, ordenada, llena de equilibrio. La inspiración es incongruente en ocasiones, no conoce al hombre y pone muchas veces un gusano lívido en los ojos claros de nuestra musa. Porque quiere. Sin que lo podamos comprender. La imaginación lleva y da un ambiente poético y la inspiración inventa el hecho poético. Y el hecho poético no se puede controlar con nada. Hay que aceptarlo como se acepta la lluvia de estrellas.»
Las quince dimensiones: de la teoría a la práctica
Este mapa permite ver por qué 15 formas de inspiración no contiene quince ejercicios sueltos. Cada práctica nació de una pieza concreta de esta investigación.
Dimensión teórica | Idea central | Práctica correspondiente |
1. Qué es la inspiración | Trascendencia y apertura de la mirada | Día 1: despertar la inspiración |
2. Fugacidad | La inspiración aparece en un instante | Día 2: atrapar la inspiración fugaz |
3. Verdad | La inspiración conecta con algo íntimo | Día 3: el destello de la inspiración |
4. Juego | El juego rompe recorridos racionales cerrados | Día 4: la inspiración del derecho y del revés |
5. Fluir | Inspiración y flow son diferentes | Día 5: mis pasiones y mil amores |
6. Ser | La identidad participa en aquello que nos inspira | Día 6: la inspiración de mi ser |
7. Ligereza | Profundidad y juego pueden convivir | Día 7: ¡la inspiración, sí, sí, sí! |
8. Apertura | No podemos forzar el claro del bosque | Día 8: mi pájaro guía hacia la inspiración |
9. Movimiento | La inspiración impulsa hacia la acción | Día 9: mi objeto de inspiración |
10. Posibilidades | Lo imposible puede convertirse en territorio creador | Día 10: las imposibilidades de las posibilidades |
11. Caos y orden | La creación da forma a lo que surge del caos | Día 11: un ritual para la inspiración |
12. Estrategia | Cada persona necesita reconocer qué la favorece | Día 12: mi estrategia inspiradora |
13. Totalidad | La originalidad nace de la visión personal | Día 13: la inspiración para abrazarlo todo |
14. Lo sagrado | La creación también necesita misterio y profundidad | Día 14: la inspiración de lo sagrado |
15. Imaginación e inspiración | La imaginación relaciona; la inspiración produce el hecho poético | Día 15: tu lluvia de estrellas e inspiración |
Este cuadro te ayuda a revelar el recorrido de los 15 pasos. La estructura de quince dimensiones, sus relaciones y su transformación en quince prácticas constituyen mi elaboración y mi propuesta sobre la inspiración.
Los dos artículos forman una única arquitectura de teoría y práctica.
Cada ejercicio corresponde a una dimensión determinada.
El orden responde a una progresión deliberada.
Las prácticas no son intercambiables porque no investigan lo mismo.
El mapa completo es una elaboración original de Jimena Fer.
Preguntas frecuentes sobre inspiración para crear y escribir
¿Inspiración y creatividad son lo mismo?
No. La creatividad puede producir ideas, relaciones y soluciones nuevas. La inspiración es otro fenómeno. La investigación psicológica ha mostrado que ideas creativas e inspiración pueden aparecer en momentos distintos del proceso y desempeñar funciones diferentes. En mi recorrido, la inspiración implica además trascendencia, movimiento y una modificación profunda de la mirada.
¿Inspiración e imaginación son lo mismo?
No. Esta diferencia ocupa el último tramo del artículo. La imaginación trabaja sobre elementos de la realidad, establece relaciones y transforma. La inspiración introduce lo que Lorca llama el hecho poético y por eso mismo una imaginación extraordinaria no significa necesariamente estar inspirado.
¿Se puede provocar la inspiración?
No. La inspiración no se puede provocar. Se puede estimular, favorecer y nutrir. Esa diferencia explica por qué las quince prácticas no intentan fabricar resultados: trabajan las condiciones, la atención, la mirada y los territorios desde los que la inspiración puede aparecer.
¿Este artículo sirve solamente para escritores?
No. Está escrito desde mi experiencia editorial y muchos ejemplos proceden de la escritura, pero el fenómeno de la inspiración pertenece a la creación en sentido amplio. Un pintor, un músico, un investigador, un diseñador o cualquier persona implicada en un proceso creador puede reconocerse en muchas de estas dimensiones.
¿Dónde puedo practicar las quince dimensiones de la inspiración?
En 15 formas de inspiración. Ese artículo contiene las quince prácticas originales que creé como continuación directa de esta investigación.
Conclusión: la inspiración no es una receta, es una relación
Después de recorrer estos quince aspectos podemos abandonar una idea demasiado pobre de la inspiración. No es sentarse delante de una página y esperar un milagro, tampoco es simplemente imaginación, creatividad, productividad, concentración o tener una ocurrencia. Es trascendencia y fugacidad. Es verdad y juego. Es profundidad y ligereza. Es movimiento, caos, identidad y misterio. Puede encenderse gracias a una obra, un pájaro, una contradicción, una pasión o una estrella y, sin embargo, sigue sin obedecer nuestras órdenes. Eso es precisamente lo que he intentado comprender durante mi investigación y lo que dio lugar a este mapa.
Mi aportación no consiste en afirmar que he inventado la inspiración ni los autores y estudios que me han acompañado en la búsqueda sino haber reunido estos quince aspectos, relacionarlos entre sí, llevarlos al territorio de la creación y la escritura y convertirlos después en un recorrido práctico completo de quince días. Teoría y práctica forman una misma investigación sobre una pregunta que continúa siendo profundamente personal: qué enciende tu inspiración y qué ocurre cuando aprendes a reconocerla.
La inspiración no se domestica. Se conoce. Se nutre. Se espera. Se escucha. Y cuando llega, algo que antes estaba separado encuentra de pronto una forma.
Artículo relacionado
15 formas de inspiración
Lleva la teoría a la práctica
Este artículo es la base intelectual del recorrido. El paso siguiente está en 15 formas de inspiración: quince días y quince prácticas originales construidas una a una a partir de las dimensiones que acabas de leer.
No encontrarás quince prompts ni quince ejercicios de escritura creativa. Encontrarás la otra mitad de este trabajo: la experiencia.
Si aquí hemos estudiado cómo entiendo la inspiración, qué la distingue de otros procesos y cuáles son las quince dimensiones que he relacionado durante mi investigación, 15 formas de inspiración convierte ese mapa en acción. Cada día corresponde a un punto de este artículo y propone una práctica concreta para reconocer qué te inspira, cómo puedes nutrirlo y cómo llevarlo hasta la creación y la escritura.
Sobre la autora
Jimena Fer es editora y asesora narrativa con veinte años de experiencia editorial trabajando con escritores y manuscritos. Su trabajo combina análisis narrativo, experiencia editorial, investigación y desarrollo de herramientas propias para comprender mejor los procesos de creación y escritura.
Este mapa de quince dimensiones de la inspiración y las quince prácticas asociadas forman parte de sus materiales originales.
Fuente de origen y fuentes consultadas
El concepto del recorrido, estructura de quince dimensiones, relaciones entre los distintos aspectos, interpretación aplicada a creadores y escritores y desarrollo de las quince prácticas: elaboración original de Jimena Fer a partir de su investigación, búsqueda intelectual, consultas, verificaciones, experiencia y trabajo con escritores.
El artículo original fue elaborado en 2022 y posteriormente actualizado. Su desarrollo práctico se encuentra en 15 formas de inspiración.
Fuentes consultadas
Todd M. Thrash y Andrew J. Elliot, «Inspiration as a Psychological Construct», Journal of Personality and Social Psychology, 2003. La investigación conceptualiza la inspiración a partir de evocación, motivación y trascendencia.
Todd M. Thrash y Andrew J. Elliot, «Inspiration: Core Characteristics, Component Processes, Antecedents, and Function», Journal of Personality and Social Psychology, 2004.
Todd M. Thrash, Laura A. Maruskin, Scott E. Cassidy, James W. Fryer y Richard M. Ryan, «Mediating Between the Muse and the Masses: Inspiration and the Actualization of Creative Ideas», Journal of Personality and Social Psychology, 2010. Incluye estudios sobre escritura científica, poesía y ficción.
María Zambrano, Claros del bosque. La lectura del claro, la apertura y la razón poética constituye una de las raíces filosóficas de este recorrido.
Federico García Lorca, «Imaginación, inspiración, evasión», conferencia de 1928. La diferenciación entre imaginación, inspiración y hecho poético constituye la base del último tramo del recorrido.
Investigación sobre flow, a partir del concepto desarrollado por Mihály Csíkszentmihályi. La revisión científica consultada recoge sus principales características y permite diferenciarlo de la inspiración.
La inspiración no cabe en una fórmula porque tampoco cabe en una sola parte de nosotros. Necesita profundidad y ligereza, pensamiento y juego, búsqueda y espera, realidad y misterio. Quizá por eso resulta tan difícil explicarla y tan fácil reconocerla cuando finalmente aparece. Este recorrido nació de intentar comprender ese instante. Las quince prácticas nacieron después, cuando comprender dejó de ser suficiente y llegó el momento de salir a su encuentro.









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