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Cómo escribir el desarrollo de una novela paso a paso

Foto del escritor: Jimena Fer Libro
Jimena Fer Libro
3 oct
27 min de lectura

Actualizado: 5 oct

Qué tiene que ocurrir, ¡y por qué!, entre el principio y el final para que tu novela avance y cada capítulo cambie el siguiente.


¿Cómo escribir el desarrollo de una novela sin acumular capítulos y problemas al azar? Mi método de los tres recorridos que te propongo te facilita tres formas de construirlo y una prueba para descubrir cuál puede hacer avanzar tu historia. Así no solo sabrás qué puedes hacer sino elegir lo que fortalece tu novela.


El comienzo de tu novela funciona. Has presentado al protagonista, algo ha alterado su mundo y has llegado al primer punto de giro. Ya tienes una historia en marcha. Y entonces aparece una pregunta que conozco muy bien después de más de veinte años trabajando con escritores y manuscritos: ¿qué ocurre ahora y cómo lo escribo? ¿Cómo llenar el espacio que queda hasta el final de manera que atrape a tus lectores? Necesitas descubrir qué clase de recorrido ha empezado precisamente en ese punto de giro y qué puede hacer que cada capítulo modifique el siguiente.


Para responder a ese problema he desarrollado un método propio que distingue tres maneras diferentes de construir el desarrollo de una novela: El túnel, Las gafas equivocadas y Las puertas. No son tres estructuras cerradas ni tres recetas para fabricar historias iguales. Son tres lógicas narrativas que permiten observar qué está haciendo avanzar una historia y construir a partir de ahí. Puedes recordarlas con tres verbos mucho más sencillos: atravesar, comprender y elegir.


Para responder a ese problema he desarrollado un método propio que distingue tres maneras diferentes de construir el desarrollo de una novela: El túnel, Las gafas equivocadas y Las puertas. No son tres estructuras cerradas ni tres recetas para fabricar historias iguales.

Índice

Del comienzo al desarrollo: qué ocurre después del primer punto de giro

En Cómo escribir el comienzo de una novela explico que el comienzo tiene una función muy concreta que consiste en presentar el mundo narrativo y al protagonista, el conflicto inicial y conducir la historia hasta el primer punto de giro. Ese primer punto de giro marca el momento en que el relato cruza el umbral entre el comienzo y el desarrollo. El protagonista ya no se encuentra exactamente en la situación inicial y la novela ha abierto un camino que ahora necesita recorrer.


Este artículo empieza precisamente en ese punto. Si el conflicto inicial pone en marcha la historia y el primer punto de giro termina de abrirla, el desarrollo necesita responder a otra pregunta: ¿qué clase de recorrido nace de lo que acaba de ocurrir? No basta con decidir que después aparecerán un problema, una discusión, un secreto, un viaje y tres capítulos muy emocionantes. Necesitamos comprender por qué sucede cada cosa, qué modifica y por qué la historia ya no puede continuar exactamente igual después.


Esta distinción conecta también con mi guía Cómo escribir una novela paso a paso, donde sitúo el desarrollo dentro de la construcción global de la obra, y con Cómo desarrollar la trama de una historia paso a paso, donde trabajo la relación entre acontecimientos y consecuencias. Aquí vamos a acercar todavía más la lupa. Partiremos del primer punto de giro y buscaremos la lógica que puede sostener todo lo que sucede hasta el segundo.

Esta es también la diferencia entre este método y buena parte de los consejos habituales sobre el centro de una novela. Existen explicaciones útiles sobre aumentar los obstáculos, elevar el conflicto, introducir revelaciones, utilizar un punto medio fuerte, incrementar lo que está en juego o conseguir que el protagonista tome decisiones. Todas pueden servir. Mi propuesta aborda un problema anterior y es que antes de decidir qué nuevo obstáculo, revelación o decisión vas a elegir, necesitas saber qué clase de relación está construyendo el recorrido de tu historia.


Mi método de los tres recorridos (El túnel, Las gafas equivocadas y Las puertas) es una herramienta narrativa original desarrollada por mí a partir de mi trabajo editorial con escritores y manuscritos. Lo específico de este método es que te ayuda a elegir y distingue tres motores del desarrollo que suelen aparecer mezclados:

  1. las consecuencias que el protagonista debe atravesar,

  2. los cambios de comprensión que modifican lo que creía saber

  3. y las decisiones que transforman las posibilidades posteriores.


No pretendo sustituir otras herramientas estructurales. Este método sirve para responder una pregunta diferente y muy concreta: ¿qué hace que un momento de mi desarrollo necesite al anterior y cambie el siguiente?


  • El primer punto de giro termina el comienzo y abre el desarrollo.

  • El desarrollo necesita continuar una transformación que ya ha empezado.

  • Acumular acontecimientos no construye por sí solo una historia.

  • El método distingue tres lógicas de avance: atravesar, comprender y elegir.

  • La pregunta central es qué hace que un capítulo modifique el siguiente.


Tres ejemplos para entender el método

Antes de explicar nada más, prueba a leer las tres siguientes pequeñas historias. En todas existe un protagonista con un problema, suceden cosas y el personaje actúa. Las tres podrían contener obstáculos, conflictos, decisiones y descubrimientos. Aun así, no avanzan de la misma manera. ¿Qué las diferencia? La premisa es la misma, pero el planteamiento del desarrollo cambia.


Ejemplo 1

Una mujer descubre que su hermana ha ingresado en una comunidad aparentemente espiritual, ha dejado su trabajo y apenas mantiene contacto con su familia. Viaja hasta allí convencida de que podrá hablar con ella y llevársela a casa, pero descubre que su hermana es adulta, permanece allí voluntariamente y no existe una manera sencilla de sacarla. Cada intento de ayudarla provoca nuevas consecuencias. Si bien consigue acercarse a ella y el grupo restringe sus encuentros, encuentra a alguien dispuesto a ayudar y esa persona queda expuesta, prepara una salida y su hermana se arrepiente en el último momento.

La protagonista puede avanzar, retroceder y probar soluciones diferentes, pero existe algo que no desaparece: ya está dentro de una situación cuyas consecuencias tendrá que atravesar.


Ejemplo 2

Una mujer descubre que su hermana ha ingresado en una comunidad aparentemente espiritual, ha dejado su trabajo y apenas mantiene contacto con su familia. Viaja hasta allí convencida de que podrá hablar con ella y llevársela a casa, pero descubre que su hermana es adulta, permanece allí voluntariamente y no existe una manera sencilla de sacarla. Al principio cree que la comunidad ha captado a su hermana aprovechando un momento de vulnerabilidad, pero poco a poco aparecen datos que no encajan con esa explicación. Descubre que su hermana conocía al grupo desde mucho antes de lo que había contado, averigua que fue ella quien solicitó ingresar y finalmente encuentra pruebas de que llevaba años ocultando a su familia una parte importante de su vida.

La protagonista sigue intentando comprender qué ha ocurrido, pero cada descubrimiento obliga a revisar el anterior y modifica incluso la pregunta que se hacía al principio. El desarrollo no avanza principalmente por las consecuencias de estar dentro de la comunidad, sino porque cambia una y otra vez lo que la protagonista cree saber sobre su hermana, sobre el grupo y sobre la historia que ambas compartían.


Ejemplo 3

Una mujer descubre que su hermana ha ingresado en una comunidad aparentemente espiritual, ha dejado su trabajo y apenas mantiene contacto con su familia. Viaja hasta allí convencida de que podrá hablar con ella y llevársela a casa, pero descubre que su hermana es adulta, permanece allí voluntariamente y no existe una manera sencilla de sacarla. Puede denunciar públicamente al grupo, intentar acercarse a su hermana sin enfrentarse a nadie, buscar a antiguos miembros o fingir que acepta la decisión para ganarse la confianza de la comunidad. Decide fingir que la acepta y consigue que la inviten a pasar varios días allí, pero esa elección hace que su hermana confíe en ella y le revele información que podría perjudicar al grupo.

Ahora tiene que volver a elegir: puede utilizar esa información inmediatamente, continuar fingiendo para averiguar más o proteger la confianza que acaba de recuperar. Cualquiera de las tres posibilidades conduce a un camino diferente y su primera decisión ya ha eliminado algunas opciones que tenía al llegar. El desarrollo avanza porque cada elección abre unas posibilidades, cierra otras y obliga a tomar la siguiente decisión desde una situación que la propia protagonista ha contribuido a crear.



  • Las tres historias contienen conflictos y acontecimientos.

  • En la primera, el recorrido nace principalmente de consecuencias.

  • En la segunda, nace de cambios de comprensión.

  • En la tercera, nace de decisiones que modifican decisiones posteriores.

  • La diferencia está en la relación entre los acontecimientos, no en su cantidad.


El Método de los tres recorridos: atravesar, comprender y elegir

Los tres ejemplos anteriores permiten presentar el método completo. Lo he construido para separar tres mecanismos que pueden convivir dentro de una novela, pero que no producen exactamente el mismo tipo de desarrollo.


El túnel significa atravesar. El protagonista ha entrado en una situación que ya no puede borrar y debe afrontar las consecuencias que esa situación va produciendo. Puede actuar, detenerse, equivocarse o encontrar soluciones parciales. El recorrido continúa existiendo aunque el personaje no sea quien produzca cada nuevo problema.


Las gafas equivocadas implican comprender. El protagonista vive dentro de una realidad que interpreta de manera incompleta o errónea. Cada descubrimiento modifica el significado de algo anterior. La historia avanza mediante una transformación progresiva de lo que el personaje cree que está ocurriendo.


Las puertas conllevan elegir. El protagonista encuentra posibilidades reales, toma una decisión y las consecuencias de esa elección cambian las opciones que tendrá después. El camino se construye, en buena medida, mediante sus propias decisiones.

Cada uno de los ejemplos anteriores se corresponde con un planteamiento de desarrollo muy específico.


Quédate con esta tabla, iré desarrollando los conceptos con más ejemplos a través de las siguientes líneas. Es un cuadro deliberadamente sencillo. Cuando un escritor está trabajando con cincuenta, ochenta o ciento veinte mil palabras no necesita añadir más niebla teórica a la niebla que ya puede producir el manuscrito. Necesita preguntas capaces de devolverle al texto, ¿verdad?


Ejemplo

Recorrido

Qué hace avanzar la historia

Palabra para recordarlo

Ejemplo 1

El túnel

Cambian las consecuencias que la protagonista tiene que afrontar

ATRAVESAR

Ejemplo 2

Las gafas equivocadas

Cambia lo que la protagonista comprende sobre su hermana y la situación

COMPRENDER

Ejemplo 3

Las puertas

Cambian las posibilidades disponibles después de cada decisión

ELEGIR


  • El túnel organiza el recorrido mediante consecuencias.

  • Las gafas equivocadas lo organizan mediante cambios de comprensión.

  • Las puertas lo organizan mediante decisiones.

  • Los tres mecanismos pueden convivir en una misma novela.

  • Atravesar, comprender y elegir permiten recordarlos y aplicarlos con facilidad.


Qué significa realmente desarrollar una novela

Desarrollar una novela no implica conseguir que ocurran muchas cosas. Jamás. Imagina que un personaje necesita dinero. Pide un préstamo al banco y se lo niegan. Después se lo pide a un amigo y también se niega. Más tarde intenta vender el coche y no encuentra comprador. Han ocurrido tres acontecimientos, pero el personaje continúa prácticamente en el mismo lugar, sigue necesitando dinero y ninguna escena ha modificado demasiado lo que podrá suceder después. Vaya, aburridísimo.


Ahora cambiemos una sola pieza. El amigo acepta prestarle el dinero, pero utiliza a escondidas los ahorros que comparte con su mujer. El protagonista ya tiene el dinero y, al mismo tiempo, acaba de adquirir una deuda, el amigo ha mentido por él y existe el peligro de que su mujer descubra lo sucedido. Lo anterior acaba de modificar lo siguiente. Ya no estamos colocando tres obstáculos semejantes uno detrás de otro. Hemos construido una consecuencia.


El protagonista tampoco necesita acercarse constantemente a su objetivo. Puede fracasar, retroceder, equivocarse o creer que ha solucionado algo y descubrir después que lo ha complicado. Una madre intenta reconciliarse con su hija, consigue que acepte verla, discuten y la hija vuelve a marcharse. Exteriormente parece que hemos regresado al principio. Durante la discusión, sin embargo, la hija le ha contado por primera vez la verdadera razón de su enfado. La separación continúa, pero la madre ya no ocupa el mismo lugar narrativo, porque sabe algo que modificará su siguiente movimiento.


Nace así una pregunta que utilizo en mi trabajo con manuscritos como criterio fundamental para observar el desarrollo: ¿qué ha cambiado después de lo que acaba de suceder? 

Puede haber cambiado lo que el protagonista tendrá que afrontar, lo que comprende, su relación con otra persona, algo que posee, una posibilidad que tenía o una decisión que ya no puede deshacer. No todos los capítulos necesitan transformar la novela completa, pero los movimientos importantes deben dejar una huella reconocible en lo que viene después.

Existe otra prueba muy sencilla. Cambia de lugar varios capítulos. Si puedes intercambiar tranquilamente tres o cuatro y la historia continúa funcionando exactamente igual, existe una posibilidad seria de que estén demasiado desconectados.


En un desarrollo sólido, lo anterior modifica lo siguiente, por ejemplo, una conversación fracasa y provoca desconfianza; esa desconfianza dificulta la siguiente conversación; el nuevo fracaso provoca una ruptura; la ruptura obliga al protagonista a buscar otra solución.


  • Movimiento y avance narrativo no significan lo mismo.

  • Un fracaso también puede hacer avanzar la historia.

  • Lo decisivo es identificar qué ha cambiado.

  • Los capítulos importantes deben dejar consecuencias.

  • Si muchos capítulos son intercambiables, revisa la relación causal entre ellos.


Las tres maneras de construir el desarrollo, de un vistazo

Esta tabla reúne el corazón de mi método. No necesitas memorizarla. Utilízala como herramienta de consulta mientras escribes o revisas.

Aspecto

El túnel

Las gafas equivocadas

Las puertas

Qué organiza el desarrollo

Una situación que ya está en marcha

Una realidad todavía mal comprendida

Varias posibilidades entre las que elegir

Qué cambia principalmente

Lo que debe afrontar

Lo que comprende

Los caminos disponibles

Pregunta principal

¿Qué tendrá que atravesar?

¿Qué tendrá que comprender?

¿Qué tendrá que decidir?

Motor del recorrido

Consecuencias

Descubrimientos y reinterpretaciones

Decisiones y consecuencias

Qué va desapareciendo

Formas de evitar el problema

Explicaciones falsas o incompletas

Caminos que todavía estaban abiertos

Prueba de diagnóstico

¿El problema seguiría produciendo consecuencias si el protagonista dejara de actuar?

¿Conocer toda la verdad desde el principio eliminaría buena parte del desarrollo?

¿Una decisión diferente podría producir un recorrido realmente diferente?

Mal desarrollo

Problemas sucesivos que no cambian nada

Información acumulada que no cambia nada

Decisiones sin consecuencias

Recorrido básico

Situación → consecuencia → nueva situación

Interpretación → descubrimiento → nueva interpretación

Opciones → decisión → consecuencia → nuevas opciones

Verbo

ATRAVESAR

COMPRENDER

ELEGIR


Como puedes observar, una novela puede contener las tres cosas superficialmente. El protagonista de El túnel también decide y por eso mismo es muy importante distinguir la fuerza que da a la historia cada uno de los tipos de desarrollo. El de Las gafas equivocadas también afronta consecuencias. El de Las puertas también descubre información. Mi método no pregunta qué cosas aparecen en la novela, sino qué relación produce principalmente el recorrido. No te olvides de citarme si lo utilizas. Todo mi trabajo está protegido no solo con derechos de autor sino también con derechos industriales, con lo cual te enfrentarías a un problema legal grave.



  • Los modelos no se distinguen por la presencia de problemas, secretos o decisiones.

  • Se distinguen por el mecanismo que enlaza un movimiento con el siguiente.

  • Cada recorrido posee una prueba diagnóstica diferente.

  • Un mismo argumento puede desarrollarse mediante cualquiera de los tres.

  • La herramienta sirve para construir y también para revisar.


El túnel, sostener el recorrido

En «El túnel», el protagonista está dentro de algo que ya ha empezado y que no puede hacer desaparecer. Una enfermedad ha sido diagnosticada, alguien ha desaparecido, una guerra ha comenzado, una relación se ha roto, se ha cometido un delito o una decisión anterior ha puesto en marcha unas consecuencias. El personaje puede decidir muchas cosas, pero el problema fundamental no depende de que continúe tomando decisiones para seguir existiendo.

En «El túnel», el protagonista está dentro de algo que ya ha empezado y que no puede hacer desaparecer. Una enfermedad ha sido diagnosticada, alguien ha desaparecido, una guerra ha comenzado, una relación se ha roto, se ha cometido un delito o una decisión anterior ha puesto en marcha unas consecuencias. El personaje puede decidir muchas cosas, pero el problema fundamental no depende de que continúe tomando decisiones para seguir existiendo.


Volvamos a la hermana que ha entrado en una comunidad. La protagonista puede intentar convencerla, buscar ayuda legal, hablar con antiguos miembros o preparar una salida. Si durante una semana no hace nada, su hermana continúa dentro y la situación puede seguir produciendo consecuencias.


Esta es una distinción fundamental del método:

  1. en «El túnel» cambia principalmente lo que el personaje tiene que afrontar;

  2. en «Las puertas» cambian principalmente los caminos disponibles como consecuencia de sus elecciones.


La pregunta de diagnóstico es muy concreta: si mi protagonista no hiciera nada durante un tiempo, ¿el problema seguiría existiendo y produciendo consecuencias? Si la respuesta es afirmativa, «El túnel» puede darte un recorrido. Después necesitas comprobar que no estás colocando dificultades independientes en fila. Una consecuencia debe modificar la siguiente, claro, puede eliminar una solución, aumentar un coste, deteriorar una relación, hacer aparecer una nueva obligación o dificultar la vuelta atrás.

«El túnel» tampoco significa pasividad. El personaje puede luchar con todas sus fuerzas. La diferencia está en que sus decisiones se producen dentro de una realidad que ya lo obliga a recorrer algo. No fabrica el túnel cada vez que da un paso. Está intentando encontrar la forma de atravesarlo.


«El túnel» tampoco significa pasividad. El personaje puede luchar con todas sus fuerzas. La diferencia está en que sus decisiones se producen dentro de una realidad que ya lo obliga a recorrer algo. No fabrica el túnel cada vez que da un paso. Está intentando encontrar la forma de atravesarlo.

  • El problema de «El túnel» ya está en marcha.

  • El protagonista no necesita producirlo continuamente.

  • Sus acciones modifican la forma de atravesarlo.

  • Cada consecuencia debe alterar la siguiente.

  • La prueba consiste en imaginar qué sucedería si el personaje dejara temporalmente de actuar.


Las gafas equivocadas, comprender dónde estás

En «Las gafas equivocadas», el protagonista vive dentro de una realidad que todavía no comprende correctamente. El problema no consiste simplemente en que le falten datos. Una novela puede proporcionar cien datos y continuar quieta. Lo decisivo es que aparecen datos nuevos y cambia el significado de lo que ya sabía.

En «Las gafas equivocadas», el protagonista vive dentro de una realidad que todavía no comprende correctamente. El problema no consiste simplemente en que le falten datos. Una novela puede proporcionar cien datos y continuar quieta. Lo decisivo es que aparecen datos nuevos y cambia el significado de lo que ya sabía.


Volvamos a la mujer cuya hermana ha ingresado en una comunidad aparentemente espiritual. Al principio está convencida de que el grupo ha captado a su hermana aprovechando un momento de vulnerabilidad y viaja hasta allí pensando que necesita rescatarla. Después descubre que su hermana conocía la comunidad desde mucho antes de lo que había contado, que fue ella quien solicitó ingresar y que llevaba años ocultando a su familia una parte importante de su vida. Cada descubrimiento no se limita a añadir información, lo importantes que obliga a la protagonista a revisar lo que creía saber sobre la comunidad, sobre su hermana y sobre la relación entre ambas. La pregunta inicial de «¿cómo puedo sacarla de aquí?» empieza a transformarse en otra mucho más incómoda como «¿qué no he entendido de mi propia hermana?».


La prueba vuelve a ser muy concreta. Si mi protagonista conociera desde el principio toda la verdad y entendiera correctamente lo que sucede, ¿desaparecería buena parte del desarrollo? Si la respuesta es afirmativa, «Las gafas equivocadas» pueden ofrecerte un recorrido especialmente fértil.

Existe un riesgo y es el de confundir comprensión con acumulación de secretos. Un secreto guardado hasta la página 250 no construye automáticamente un desarrollo. El descubrimiento necesita actuar hacia atrás y hacia delante, siempre modifica algo que el personaje creía entender y, precisamente por esa modificación, cambia lo que buscará, temerá, hará o interpretará después.


Las gafas equivocadas, comprender dónde estás

Existe un riesgo y es el de confundir comprensión con acumulación de secretos. Un secreto guardado hasta la página 250 no construye automáticamente un desarrollo. El descubrimiento necesita actuar hacia atrás y hacia delante, siempre modifica algo que el personaje creía entender y, precisamente por esa modificación, cambia lo que buscará, temerá, hará o interpretará después.
  • Las gafas equivocadas trabajan con una realidad mal interpretada.

  • Añadir información no basta.

  • Un descubrimiento debe modificar el significado de algo anterior.

  • La nueva comprensión cambia también el movimiento posterior.

  • Si conocer la verdad desde el principio destruye gran parte del recorrido, este modelo puede servirte.


Las puertas, elegir por dónde continuar

En «Las puertas», el protagonista dispone de varias posibilidades reales y sus decisiones van construyendo el recorrido. Puede elegir A, B o C. Elige B y esa decisión tiene consecuencias. Cuando vuelve a encontrarse ante otra elección, ya no dispone exactamente de A, B y C, porque lo que hizo anteriormente ha modificado el terreno.

En «Las puertas», el protagonista dispone de varias posibilidades reales y sus decisiones van construyendo el recorrido. Puede elegir A, B o C. Elige B y esa decisión tiene consecuencias. Cuando vuelve a encontrarse ante otra elección, ya no dispone exactamente de A, B y C, porque lo que hizo anteriormente ha modificado el terreno.


Volvamos a la mujer cuya hermana ha ingresado en una comunidad aparentemente espiritual. Puede enfrentarse directamente al grupo, intentar convencer a su hermana para que se marche, buscar a antiguos miembros o fingir que acepta su decisión para conseguir acercarse a ella. Decide fingir que la acepta y logra que la inviten a pasar varios días en la comunidad. Su elección funciona, pero también cambia la situación: su hermana empieza a confiar en ella y le revela información que podría perjudicar al grupo. Ahora la protagonista debe volver a elegir entre utilizar inmediatamente esa información, continuar fingiendo para averiguar más o proteger la confianza que acaba de recuperar. La primera elección ha cambiado la segunda, porque ha abierto posibilidades nuevas y ha cerrado otras que tenía al principio.


Pregúntate si tu protagonista hubiera tomado otra decisión importante, ¿el desarrollo podría haber seguido un camino realmente diferente? Si la respuesta es afirmativa, Las puertas puede organizar tu historia. Las opciones necesitan ser auténticas. Si A es la única elección razonable y B y C son posibilidades absurdas que has colocado para fingir una encrucijada, no existe una verdadera puerta narrativa.


Las decisiones también deben dejar huella. Si el personaje elige algo aparentemente decisivo y dos capítulos después todo vuelve exactamente a la situación anterior, la puerta era decorativa. Una elección narrativa adquiere peso cuando abre posibilidades, cierra otras, aumenta un coste o hace imposible regresar exactamente al punto anterior.


Las decisiones también deben dejar huella. Si el personaje elige algo aparentemente decisivo y dos capítulos después todo vuelve exactamente a la situación anterior, la puerta era decorativa. Una elección narrativa adquiere peso cuando abre posibilidades, cierra otras, aumenta un coste o hace imposible regresar exactamente al punto anterior.

  • Las puertas se construyen mediante elecciones reales.

  • Una decisión modifica las opciones posteriores.

  • Elegir necesita implicar alguna renuncia.

  • Las consecuencias dan peso narrativo a la elección.

  • Si otra decisión hubiera producido otra historia, este recorrido puede funcionar especialmente bien.


La diferencia esencial entre los tres recorridos

Una misma novela puede contener problemas, descubrimientos y decisiones. No preguntes simplemente si tu protagonista sufre, investiga o elige. Observa qué está haciendo que la historia pase de A a B.

Entre A y B ocurre principalmente…

Recorrido

Algo que ya estaba ocurriendo produce una nueva consecuencia que debe afrontarse

«El túnel»

Un descubrimiento modifica lo que el protagonista creía entender

«Las gafas equivocadas»

Una decisión produce consecuencias que cambian los caminos posteriores

«Las puertas»

Imagina exactamente el mismo primer punto de giro a partir de este otro ejemplo: Ana descubre que su marido mantiene otra familia. Si después averigua que una parte importante del dinero familiar se ha utilizado durante años para mantener esa segunda casa y aparecen consecuencias económicas, familiares y legales que debe afrontar, puedes construir «El túnel». Si descubre que la relación comenzó antes de su matrimonio y empieza a reinterpretar viajes, ausencias y decisiones de años anteriores, puedes construir «Las gafas equivocadas». Si decide no enfrentarse todavía a su marido, consulta primero con una abogada y sus movimientos provocan nuevas decisiones del marido que cambian sus posibilidades, puedes construir «Las puertas».


Aquí aparece una de las utilidades principales del método. El primer punto de giro no determina automáticamente un único desarrollo. La misma ruptura puede generar recorridos completamente diferentes según la relación narrativa que decidas explotar. El comienzo abre la puerta; el desarrollo decide qué clase de camino existe después de cruzarla.


  • Una misma situación inicial admite desarrollos diferentes.

  • El túnel modifica principalmente lo que debe afrontarse.

  • Las gafas equivocadas modifican principalmente lo que se comprende.

  • Las puertas modifican principalmente lo que todavía puede elegirse.

  • El primer punto de giro abre el desarrollo, pero no lo escribe por ti.


Cómo comprobar qué hace avanzar tu historia

Cuando tengas varios momentos importantes del desarrollo, toma dos consecutivos y formula una pregunta aparentemente elemental: ¿por qué ocurre B después de A? «Porque lo he escrito después» no cuenta, claro, aunque a veces un manuscrito responda exactamente de esa manera. Parece obvio, pero no lo es. Necesitamos identificar qué ha cambiado en A para que B pueda producirse como se produce.


En «El túnel», puedes reconstruir la cadena como A → consecuencia → B.

En «Las gafas equivocadas», será A → descubrimiento → cambio de interpretación → B.

En «Las puertas», aparecerá A → decisión → consecuencia → nuevas posibilidades → B.


No hace falta que todos los capítulos obedezcan al mismo esquema. Necesitas detectar una lógica suficiente para que la novela no parezca una colección de episodios.


Haz la prueba con cinco o seis movimientos importantes. Si descubres que puedes explicar con claridad qué deja cada uno dentro del siguiente, tienes una cadena. Si necesitas justificar continuamente los saltos con «entonces aparece», «casualmente descubre», «después sucede» o «surge otro problema», revisa el recorrido.


Esta prueba añade algo que los consejos generales sobre «subir las apuestas» o «añadir obstáculos» no siempre permiten ver. Un obstáculo puede ser más grande que el anterior y continuar desconectado de él. El tamaño del problema no sustituye su relación con la historia. Puedes incendiar una casa, secuestrar al perro y hacer caer un meteorito sobre Cuenca; si nada nace de lo anterior ni modifica significativamente lo siguiente, solo has conseguido aumentar el presupuesto imaginario de la novela.


  • Pregunta siempre por qué B ocurre después de A.

  • Busca el cambio producido por A.

  • Reconstruye cinco o seis movimientos consecutivos.

  • La magnitud de un obstáculo no garantiza avance narrativo.

  • La continuidad nace de las consecuencias, la comprensión o las decisiones.


Cómo relacionar este método con la trama de tu novela

La trama no es una lista de acontecimientos. En Cómo desarrollar la trama de una historia paso a paso trabajo precisamente la necesidad de que una parte conduzca a la siguiente. El Método de los tres recorridos permite concretar qué clase de vínculo puede estar produciendo esa continuidad durante el desarrollo.


  • Si trabajas con El túnel, la trama puede crecer mediante las consecuencias sucesivas de una situación.

  • Si trabajas con Las gafas equivocadas, puede avanzar mediante descubrimientos que obligan a reinterpretar la realidad.

  • Si trabajas con Las puertas, puede construirse mediante elecciones que alteran las posibilidades siguientes.

En los tres casos, la trama deja de ser «lo que pasa» para convertirse en la forma específica en que lo sucedido transforma las condiciones de lo que todavía puede pasar.


Esta relación permite conectar tres niveles diferentes de construcción. Cómo escribir una novela paso a paso ofrece el mapa general; Cómo escribir el comienzo de una novela lleva la historia hasta el primer punto de giro; este método toma el relevo precisamente en ese umbral y permite construir el recorrido central; el trabajo específico sobre trama ayuda después a observar cómo se encadenan sus movimientos concretos.


No son artículos que respondan a la misma búsqueda. El escritor que necesita construir un comienzo debe resolver mundo, protagonista, conflicto inicial y primer punto de giro. El que necesita comprender la novela completa requiere un mapa general. El que llega hasta aquí tiene otro problema: ya ha puesto la historia en marcha y necesita saber cómo sostenerla sin llenar el centro de acontecimientos intercambiables.



  • La trama necesita relaciones entre acontecimientos.

  • El método identifica tres tipos de relación especialmente útiles para el desarrollo.

  • El comienzo conduce hasta el primer punto de giro.

  • Este artículo trabaja lo que puede suceder a partir de ese umbral.

  • El mapa general, el comienzo, la trama y el desarrollo cumplen funciones distintas y complementarias.


Cómo elegir el mejor recorrido para tu novela

El criterio principal no es qué cosas le ocurren al protagonista. En cualquiera de los tres recorridos puede sufrir, actuar, investigar, descubrir secretos, enamorarse, equivocarse y tomar decisiones. Observa qué tipo de cambio produce más recorrido para la historia que quieres contar.


  • Elige El túnel si lo fundamental es lo que tendrá que atravesar

Úsalo cuando el primer punto de giro haya introducido al protagonista en una situación que ya no puede evitar y exista suficiente historia en sus consecuencias.

Pregunta: ¿si mi protagonista no hiciera nada durante un tiempo, el problema seguiría existiendo y produciendo consecuencias? 

Una mujer descubre que su hijo ha desaparecido. Aunque todavía no sepa qué hacer, la desaparición existe, el tiempo continúa pasando y las consecuencias no esperan a que ella decida.


  • Elige Las gafas equivocadas si lo fundamental es lo que tendrá que comprender

Utilízalas cuando exista una diferencia importante entre lo que el protagonista cree que ocurre y lo que ocurre realmente.

Pregunta: ¿si conociera toda la verdad desde el principio, desaparecería buena parte del desarrollo? 

Una mujer descubre que su hijo ha desaparecido y piensa que se ha marchado voluntariamente, pero cada nuevo descubrimiento modifica lo que creía sobre la desaparición y sobre los meses anteriores.


  • Elige Las puertas si lo fundamental es lo que tendrá que decidir

Utilízalas cuando el protagonista tenga varias posibilidades reales y sus decisiones puedan conducir la historia por caminos distintos.

Pregunta: ¿si tomara otra decisión importante, el desarrollo podría seguir un camino realmente diferente?

Una mujer descubre que su hijo ha desaparecido y encuentra pruebas que podrían relacionarlo con un delito. Puede entregarlas, ocultarlas o investigar por su cuenta, y cada elección modificará lo que podrá hacer después.


Los tres ejemplos parten deliberadamente de la misma ruptura. Así puedes separar el argumento del mecanismo que construye el recorrido. No busques cuál de los tres es mejor en abstracto. Lo que importa es cuál nutre más historia en tu novela.


  • No elijas por género ni por cantidad de acontecimientos.

  • Busca el tipo de cambio que genera más recorrido.

  • El túnel explora consecuencias que deben atravesarse.

  • Las gafas equivocadas exploran una realidad que debe comprenderse.

  • Las puertas exploran posibilidades que cambian al elegir.


Una prueba final con el mismo comienzo

Si todavía no sabes cuál escoger, utiliza el mismo primer punto de giro y prueba las tres opciones. Esta es una de las aplicaciones más útiles del método porque evita que tengas que decidir en abstracto. No escribas capítulos completos. Imagina solamente cinco movimientos.

Pregunta

Construye cinco movimientos formados por…

Recorrido

¿Qué tendrá que atravesar?

Consecuencias que cambian lo que tendrá que afrontar después

El túnel

¿Qué tendrá que comprender?

Descubrimientos que cambian el significado de lo anterior

Las gafas equivocadas

¿Qué tendrá que decidir?

Elecciones cuyas consecuencias abren y cierran caminos

Las puertas


Después compara. No escojas automáticamente el recorrido que tenga más acontecimientos ni el que parezca más espectacular. Busca aquel en el que cada movimiento necesite con mayor claridad al anterior y modifique mejor el siguiente. Quizá descubras que dos funcionan. No existe ningún problema: uno puede convertirse en recorrido principal y otro actuar como apoyo.


La prueba tampoco pretende obligarte a planificar toda la novela antes de escribir. Puedes utilizarla después de cincuenta páginas, durante una revisión o cuando notes que el centro empieza a deshacerse. El método no necesita saber si eres una persona que planifica hasta el color de los calcetines del personaje secundario o alguien que descubre la historia mientras escribe. Necesita que puedas observar qué está haciendo tu propia novela.


  • Utiliza exactamente el mismo primer punto de giro.

  • Construye cinco movimientos para cada recorrido.

  • Compara relaciones, no cantidad de acontecimientos.

  • Puedes combinar dos recorridos si la novela lo necesita.

  • El método sirve tanto para planificar como para revisar.


Ejercicio práctico: identifica los tres recorridos

Vamos a comprobar la diferencia utilizando una única situación: una mujer descubre que su marido lleva cinco años manteniendo otra familia en otra ciudad y tiene un hijo pequeño con otra mujer.


Opción A

La mujer confronta a su marido y decide separarse, pero descubrir la otra familia ha puesto en marcha muchas consecuencias que no puede resolver de golpe. Tiene que explicar lo ocurrido a su hija adolescente, descubre que parte del dinero familiar se ha utilizado para mantener la segunda casa y averigua que existen deudas que también la afectan. Cuando cree que por fin podrá cerrar la separación, su hija le dice que quiere conocer a su medio hermano. Cada problema resuelto la deja ante una nueva consecuencia de una situación que ya no puede deshacer.


Opción B

La mujer cree al principio que su marido comenzó esa relación cinco años atrás, pero descubre que conocía a la otra mujer desde antes de casarse. Después averigua que determinados viajes de trabajo tenían un significado diferente del que siempre había creído y que un amigo de la familia conocía la situación. Finalmente descubre que una mudanza que ella había interpretado durante años como una decisión tomada por el bienestar familiar también permitía a su marido mantener cerca sus dos vidas. Cada descubrimiento cambia el significado de algo que ella creía conocer sobre su propio pasado.


Opción C

La mujer descubre la otra familia, pero decide no enfrentarse inmediatamente a su marido. Primero consulta a una abogada y revisa las cuentas. Después debe decidir si bloquea parte del dinero, si habla con la otra mujer o si confronta a su marido. Decide contactar con ella y esa elección hace que su marido descubra que ambas conocen la verdad y empiece a proteger sus bienes. La protagonista vuelve a tener que elegir, pero sus posibilidades ya no son las mismas porque sus decisiones anteriores han modificado la situación.


Respuestas

La solución permite comprobar el método sin recurrir al contenido superficial del argumento.

  • A es El túnel: una situación ya existente produce consecuencias sucesivas que la protagonista debe atravesar.

  • B son Las gafas equivocadas: cada descubrimiento modifica el significado de su pasado.

  • C son Las puertas: las decisiones de la protagonista alteran sus posibilidades posteriores.

  • Esta comparación contiene, además, una idea fundamental: el argumento inicial no decide el desarrollo.

Los tres casos empiezan exactamente igual y podrían pertenecer incluso al mismo género. Lo que cambia es la lógica que construye el recorrido.


  • Un mismo primer punto de giro puede generar tres desarrollos distintos.

  • En A, una consecuencia conduce a otra.

  • En B, un descubrimiento transforma la interpretación.

  • En C, una decisión modifica las posibilidades posteriores.

  • La lógica del recorrido importa más que la apariencia superficial del argumento.


Preguntas frecuentes sobre el desarrollo de una novela

¿Qué es el desarrollo de una novela?

El desarrollo es la parte que se extiende desde el primer punto de giro hasta el segundo. Durante ese recorrido, lo sucedido va modificando lo que el protagonista tendrá que afrontar, lo que comprende o las posibilidades entre las que todavía puede elegir. No consiste en colocar acontecimientos entre un comienzo y un final.


¿Qué es el Método de los tres recorridos?

Es un método narrativo original de Jimena Fer para construir y diagnosticar el desarrollo de una novela mediante tres posibles lógicas de avance: El túnel, basado principalmente en consecuencias que deben atravesarse; Las gafas equivocadas, basado en cambios de comprensión; y Las puertas, basado en decisiones que transforman las posibilidades posteriores. Los tres se resumen en los verbos atravesar, comprender y elegir.


¿Cómo sé si el desarrollo de mi novela avanza?

Pregunta qué ha cambiado después de cada movimiento importante. El protagonista puede tener una nueva consecuencia que afrontar, comprender de otra manera algo anterior o haber tomado una decisión que cierre una posibilidad. Si después de varios capítulos sigue en la misma situación, comprende exactamente lo mismo y dispone de las mismas opciones, revisa esa parte.


¿El protagonista tiene que acercarse siempre a su objetivo?

No. Puede fracasar, retroceder, equivocarse o empeorar las cosas. Un retroceso narrativo puede producir avance si deja una consecuencia: sabe algo nuevo, pierde una salida, deteriora una relación, aumenta un coste o tiene que actuar desde unas condiciones diferentes.


¿Cómo evito que el centro de mi novela se convierta en una sucesión de cosas que pasan?

Comprueba la relación entre un acontecimiento y el siguiente. Si puedes cambiar tranquilamente el orden de varios capítulos sin alterar nada importante, probablemente estás acumulando episodios. Pregunta siempre qué ha dejado A dentro de B.


¿Tengo que utilizar solamente uno de los tres recorridos?

No. Una novela puede combinar los tres. Un personaje puede atravesar una crisis, descubrir dentro de ella que había interpretado mal algo y tomar decisiones que modifiquen sus posibilidades. La utilidad está en reconocer qué mecanismo explica mejor el avance principal y utilizar los otros cuando la historia los necesite.


¿Cómo sé si debo utilizar El túnel?

Pregunta si el problema continuaría existiendo y produciendo consecuencias aunque el protagonista dejara de actuar durante un tiempo. Si la respuesta es afirmativa y esas consecuencias permiten construir un recorrido amplio, prueba El túnel.


¿Cómo sé si debo utilizar Las gafas equivocadas?

Pregunta si conocer toda la verdad desde el principio eliminaría buena parte del desarrollo. Si la respuesta es afirmativa, el cambio de comprensión puede convertirse en uno de sus motores principales.


¿Cómo sé si debo utilizar Las puertas?

Pregunta si una elección diferente en un momento importante podría conducir la historia por un recorrido realmente distinto. Si las decisiones van abriendo y cerrando posibilidades, prueba Las puertas.


¿En qué se diferencia este método de añadir obstáculos o utilizar un punto medio?

No responde a la misma pregunta. Un obstáculo, una revelación, un midpoint o un aumento del conflicto pueden formar parte del desarrollo. El Método de los tres recorridos busca identificar la lógica que relaciona los movimientos de ese desarrollo: qué consecuencias nacen de la situación, qué comprensión se transforma o qué decisiones modifican las posibilidades posteriores. Puedes utilizar esas otras herramientas dentro de cualquiera de los tres recorridos.



  • El desarrollo ocupa el recorrido entre los dos puntos de giro.

  • El método pertenece a Jimena Fer y distingue tres lógicas de construcción.

  • Retroceder no equivale necesariamente a detener la historia.

  • Los tres recorridos pueden combinarse.

  • El criterio fundamental continúa siendo qué cambia y qué provoca ese cambio.


Conclusión: no llenes el desarrollo, escríbelo y narra

El desarrollo de una novela no es un espacio vacío entre un buen comienzo y un buen final que tengas que rellenar con problemas, conversaciones, secretos y acontecimientos. Es un recorrido en el que lo que sucede antes modifica las condiciones de lo que podrá suceder después. Cuando entiendes esa diferencia, la pregunta «¿qué pongo ahora?» empieza a perder utilidad y aparece otra mucho más fértil: «¿qué ha cambiado y qué puede provocar ese cambio?»


Mi Método de los tres recorridos nace precisamente para responder a esa pregunta desde tres posibilidades diferentes. Tu protagonista puede atravesar las consecuencias de algo que ya está en marcha, puede comprender progresivamente una realidad que estaba interpretando mal o puede elegir entre caminos cuyas consecuencias modificarán sus decisiones posteriores. El túnel pregunta qué debe afrontar. Las gafas equivocadas preguntan qué necesita comprender. Las puertas preguntan qué tendrá que decidir.


No escojas a ciegas. Vuelve al primer punto de giro con el que termina el comienzo de tu novela y prueba los tres recorridos. Construye cinco movimientos para cada uno y observa cuál genera una relación más fértil entre causa, cambio y consecuencia. Quizá encuentres un recorrido dominante. Quizá descubras que tu historia necesita combinar dos. Lo decisivo no es encajarla en mi método, sino utilizar el método para verla mejor.


Al final queda una pregunta que puedes llevarte a cualquier capítulo del desarrollo: ¿qué hace que este capítulo necesite al anterior y cambie el que vendrá después? Cuando puedas responderla una y otra vez, ya no estarás llenando el centro de tu novela. Estarás construyendo su recorrido.



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Sobre la autora

Jimena Fer es editora y asesora narrativa con más de veinte años de experiencia trabajando con escritores y manuscritos. Su trabajo se centra en ayudar a los autores a comprender cómo funciona su propia historia, detectar qué necesita realmente un texto y desarrollar herramientas que puedan utilizar tanto durante la escritura como durante la revisión de sus novelas. El Método de los tres recorridos de El túnel, Las gafas equivocadas y Las puertas forma parte de las herramientas narrativas desarrolladas por Jimena Fer a partir de su experiencia profesional.



Fuente y desarrollo

Elaboración propia de Jimena Fer. Este artículo, su planteamiento y el método que desarrolla nacen de mi experiencia de más de veinte años como editora y asesora narrativa trabajando con escritores, novelas y manuscritos.

El Método de los tres recorridos, su división en El túnel, Las gafas equivocadas y Las puertas, las categorías atravesar, comprender y elegir, las pruebas para identificar cada recorrido, su aplicación a partir del primer punto de giro y la forma de utilizarlos para construir y revisar el desarrollo de una novela son una aportación original de Jimena Fer.

Fuente: Jimena Fer. Elaboración y metodología propias.



Una novela empieza cuando algo rompe la normalidad, pero necesita algo más para seguir viva durante cientos de páginas: cada paso debe dejar el terreno un poco distinto para el siguiente. Atravesar, comprender o elegir son tres maneras de construir ese camino y, sobre todo, tres maneras de descubrir por qué tu historia todavía necesita continuar.

© Jimena Fer, 2026. Contenido y método originales. El Método de los tres recorridos : El túnel, Las gafas equivocadas y Las puertas, su terminología, clasificación, pruebas diagnósticas, ejemplos y desarrollo pertenecen a Jimena Fer. Se permite citar fragmentos breves con atribución y enlace a esta página. No se autoriza la reproducción íntegra, adaptación, republicación ni presentación del método como contenido propio sin autorización.



 
 
 

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